La Federación Belga agotó sus opciones dentro de la FIFA y ahora solo le queda acudir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para intentar revertir la decisión relacionada con la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, cuya participación en los cuartos de final del Mundial ha generado controversia.
La Comisión de Apelación de la FIFA declaró “inadmisible” el recurso presentado por Bélgica al considerar que la federación no forma parte del procedimiento y, por lo tanto, no tiene legitimación para impugnar la resolución que dejó sin efecto temporalmente la sanción automática del atacante.
El conflicto surgió después de que la FIFA decidiera aplicar de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario, una medida que permitió suspender por un período de prueba de un año la sanción automática que pesaba sobre Balogun, expulsado con tarjeta roja directa en el partido ante Bosnia-Hercegovina.
La decisión sorprendió a la Federación Belga, rival de Estados Unidos en los cuartos de final del torneo, que solicitó a la FIFA una copia de la resolución y una explicación sobre el procedimiento utilizado para dejar en pausa la suspensión del jugador.
Sin embargo, la respuesta del organismo rector del fútbol mundial fue negativa. La Comisión de Apelación entendió que la solicitud belga constituía un recurso formal, pero determinó que no podía ser aceptado debido a que la federación no era una parte involucrada directamente en el expediente.
“Le falta legitimación para recurrir la decisión”, explicó la FIFA en su comunicado, donde además aclaró que el presidente de la Comisión de Apelación, el estadounidense Neil Eggleston, no participó en la decisión tomada.
Bélgica había advertido que podría impugnar el partido en caso de que Balogun fuera alineado, argumentando una posible irregularidad en la participación del jugador. No obstante, el reglamento de la competición establece que, una vez agotadas las instancias internas de la FIFA, el único camino disponible es recurrir al TAS, con sede en Lausana, Suiza.
Las normas de la FIFA establecen que las federaciones participantes deben someterse a su jurisdicción y que no pueden acudir a tribunales ordinarios para resolver disputas relacionadas con la competición. En caso de desacuerdo tras finalizar los recursos dentro del organismo, el TAS se convierte en la última instancia de apelación.
De esta manera, Bélgica enfrenta una carrera contra el tiempo para intentar cambiar la situación antes del esperado enfrentamiento contra Estados Unidos. La presencia o ausencia de Balogun se mantiene como uno de los principales focos de atención mientras el caso entra en su etapa decisiva.