Santo Domingo, RD. Cuando el mundo del béisbol mira con asombro al fenómeno japonés Shohei Ohtani, quien ha demostrado ser un jugador excepcional al bate y en el montículo para los Dodgers de Los Ángeles, es interesante recordar que este tipo de talento no es completamente nuevo. En la Serie del Caribe de 1975, un jugador estadounidense, Joe Pactwa, hizo historia al ser el primer bateador designado de la competición, mientras simultáneamente lanzaba en algunos encuentros. Pactwa representaba a los Naranjeros de Hermosillo, equipo de México, en la edición de la Serie del Caribe disputada en Puerto Rico, donde su rendimiento le otorgó un lugar en los libros de récords del torneo.
En esa serie, disputada en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, el 1 de febrero de 1975, la regla del bateador designado, introducida por la Liga Americana de MLB en 1973, se implementó por primera vez en el clásico caribeño. Pactwa, lanzador zurdo y también designado al bate, ocupó el séptimo lugar en el orden al bate de los Naranjeros de Hermosillo en el primer partido contra las Águilas Cibaeñas de la República Dominicana. Aunque se ponchó en su primer turno ante el dominicano Joaquín Andújar, en su segundo turno conectó un hit impulsor, logrando su primera carrera remolcada en el torneo.
El 2 de febrero, Pactwa hizo historia nuevamente al conectar el primer cuadrangular para un bateador designado en la Serie del Caribe, en un partido contra los Vaqueros de Bayamón, equipo anfitrión de Puerto Rico y eventual campeón del torneo. Un día después, el 3 de febrero, Pactwa también subió al montículo como lanzador abridor frente a los Tigres de Aragua de Venezuela, lanzando 5.1 entradas y permitiendo cuatro carreras limpias. A pesar de su actuación, salió sin decisión, y Venezuela se llevó la victoria 5-4 en un partido que quedó en manos del relevista Jim Todd.
A lo largo del certamen, Pactwa no solo fue el primer bateador designado, sino también el primero en registrar un hit, una carrera impulsada, y un cuadrangular en esa posición, aunque no consiguió integrar el Equipo Todos Estrellas, reconocimiento que fue para Orlando Álvarez de los Vaqueros de Bayamón, quien tuvo un promedio de .360 con nueve hits en 25 turnos, tres dobles y cinco carreras impulsadas.
El equipo de Pactwa, los Naranjeros de Hermosillo, terminó en segundo lugar de la Serie con un récord de 3-3, bajo la dirección de Benjamín «Cananea» Reyes. Sin embargo, Joe Pactwa dejó una marca indeleble en la historia de la Serie del Caribe, siendo un pionero en un rol dual que hoy en día genera tanto asombro y admiración en el béisbol profesional.