Después de 27 días consecutivos de fútbol, goles y sorpresas, el Mundial se toma este miércoles su único respiro antes de entrar en la etapa más decisiva del torneo. La pausa será breve, porque desde el jueves volverá la acción con unos cuartos de final en los que solo permanecen con vida las ocho mejores selecciones del campeonato.
La competición comenzó el pasado 11 de junio con un histórico formato de 48 equipos y, tras la disputa de 96 de los 104 encuentros programados, el sueño mundialista se ha reducido a apenas ocho aspirantes al título.
El camino ha dejado eliminaciones de gran impacto. Los tres países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá— se despidieron en los octavos de final, al igual que potencias históricas como Brasil, Alemania y Uruguay. También quedaron fuera selecciones que llegaban con serias aspiraciones de pelear por el campeonato, entre ellas Países Bajos y Portugal.
Francia continúa confirmando por qué era considerada una de las grandes favoritas. Aunque necesitó un penal para superar por la mínima a una combativa Paraguay en los octavos de final, el conjunto francés sigue mostrando una de las ofensivas más peligrosas del torneo.
Argentina, vigente campeona del mundo, también mantiene intacto su objetivo de defender la corona. La Albiceleste protagonizó una de las remontadas más memorables del campeonato frente a Egipto, luego de estar dos goles abajo a falta de once minutos para el final del tiempo reglamentario. El conjunto sudamericano reaccionó de manera espectacular y terminó imponiéndose 3-2 para avanzar a la siguiente ronda.
El encuentro, sin embargo, estuvo marcado por la polémica. La federación egipcia protestó varias decisiones arbitrales, incluyendo la anulación de un gol que consideró legítimo y un penal que reclamó a su favor, por lo que solicitó que el árbitro no vuelva a dirigir partidos en lo que resta del Mundial.
Más allá de la controversia, el gran protagonista sigue siendo Lionel Messi. A sus 39 años, el capitán argentino continúa marcando diferencias y lidera la carrera por el título de goleo con ocho anotaciones. Además, alcanzó un nuevo récord al convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 21 tantos, dejando atrás la marca de 16 que durante años perteneció al alemán Miroslav Klose.
Muy cerca aparece Kylian Mbappé. El delantero francés suma siete goles en esta Copa del Mundo y acumula 19 en su trayectoria mundialista. Con apenas 27 años, todo apunta a que será uno de los grandes candidatos a superar el registro histórico de Messi en futuras ediciones.
La pelea por la Bota de Oro promete mantener el interés hasta el último partido. El noruego Erling Haaland también registra siete goles y ha sido determinante para llevar a su selección hasta los cuartos de final. Por detrás aparecen Harry Kane, con seis tantos para Inglaterra, mientras que Jude Bellingham, Ousmane Dembélé y Mikel Oyarzabal continúan en carrera con cuatro anotaciones cada uno.
El seleccionador inglés, Thomas Tuchel, resumió esa competencia con una frase que refleja el nivel de los mejores delanteros del torneo: «Son como tiburones. Huelen la sangre y marcan».
Con varias figuras aún en competencia, también comienza a tomar fuerza la posibilidad de que caiga otro récord histórico: los 13 goles que anotó Just Fontaine con Francia en el Mundial de 1958, una marca que ha permanecido intacta durante casi siete décadas.
España también llega en un gran momento. Después de un inicio discreto, la selección española ha elevado su nivel con el paso de los partidos y dejó fuera a Portugal en los octavos de final, poniendo fin al último Mundial de Cristiano Ronaldo.
Inglaterra, impulsada por el talento de Kane y Bellingham, mantiene viva la ilusión de conquistar un título que no consigue desde 1966.
Sobre el papel, Argentina e Inglaterra aparecen como favoritas para avanzar desde un lado del cuadro, mientras que Francia y España parten con ventaja en el otro. Sin embargo, el Mundial ha demostrado una vez más que las sorpresas forman parte de su esencia.
Marruecos y Bélgica ya saben lo que es disputar unas semifinales mundialistas, mientras que Suiza regresa a esta instancia por primera vez desde el torneo que organizó en 1954. Noruega, por su parte, ha alcanzado por primera vez los cuartos de final, confirmándose como una de las grandes revelaciones del campeonato.
Con seis selecciones europeas, una africana y Argentina como único representante sudamericano, el Mundial entra en su recta final. A partir del jueves comenzará la lucha por los cuatro boletos a semifinales, con la mirada puesta en la gran final que se disputará el 19 de julio en el MetLife Stadium, donde se coronará al nuevo campeón del mundo.