En su temporada número 17 en la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom), Emilio Bonifacio sigue demostrando que la disciplina, el cuidado personal y la tecnología pueden ser la clave para prolongar una carrera exitosa. A sus 39 años y a pocos meses de cumplir 40, «El Capitán» del Licey se mantiene como un pilar fundamental del equipo, combinando experiencia y adaptación en busca de escribir una nueva página dorada en la historia del club.
Bonifacio ha encontrado en el iPad Pro un aliado crucial para perfeccionar su técnica de bateo. Antes de cada práctica, el veterano jugador utiliza el dispositivo en una jaula de bateo ubicada debajo de las gradas izquierdas del Estadio Quisqueya. Posicionado en el lado opuesto a su postura de bateo, el iPad graba cada uno de sus swings y, en tan solo cinco segundos, reproduce el movimiento en cámara lenta. Este análisis instantáneo le permite identificar ajustes necesarios en tiempo real.
«Es una herramienta impresionante que me ayuda a ver cosas que antes eran difíciles de notar. La posibilidad de detenerme y analizar cada detalle hace una gran diferencia», explica Bonifacio.
Durante las pausas entre turnos, Bonifacio analiza las grabaciones junto a Edgar Varela, coordinador de ofensiva del Licey. Juntos examinan aspectos técnicos como el tiempo de sincronización y el contacto con la pelota. Esta atención al detalle ha sido fundamental para que «El Capi» registre un promedio de bateo de .291, un porcentaje de embasado de .369 y un slugging de .386 en la serie regular, logrando un récord personal de 55 hits y 13 bases robadas.
«La comunicación con Edgar ha sido clave. Siempre encontramos algo que ajustar o reforzar para mantenerme competitivo», agrega.
Más allá de sus números, Emilio Bonifacio es el alma del equipo. Su dedicación y profesionalismo inspiran a los jugadores más jóvenes del club. Su rutina no solo incluye el uso del iPad, sino también un estricto programa de entrenamiento físico que combina ejercicios de resistencia, flexibilidad y fortalecimiento. Estas prácticas le permiten mantenerse en forma y asumir un rol protagónico a pesar del paso del tiempo.
Con su visión y compromiso, Bonifacio se ha consolidado como una figura icónica del Licey y de Lidom. Su capacidad para adaptarse a las nuevas tecnologías, combinada con su experiencia, lo convierten en un referente para el béisbol dominicano. Mientras el Licey busca agregar otro capítulo exitoso a su historia, Emilio Bonifacio sigue siendo el motor que impulsa al equipo hacia la victoria.