Gianni Infantino

El futuro de Infantino se decidirá en las urnas de la FIFA.

La continuidad del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta un escenario cada vez más complejo de cara a las elecciones de marzo de 2027.

El futuro de Gianni Infantino al frente de la FIFA comienza a definirse en un terreno donde cada voto cuenta. A pocos meses de las elecciones previstas para marzo en Rabat, Marruecos, crece la tensión entre las distintas confederaciones del fútbol mundial y el dirigente italosuizo de 56 años.

En medio de este escenario, el presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Patrice Motsepe, fue claro: cualquier cuestionamiento al mandato de Infantino debe resolverse dentro de los mecanismos establecidos por la propia FIFA.

“Si alguien tiene un problema con quien sea, ya sea Gianni o cualquier otro, que siga los procesos de la FIFA”, afirmó Motsepe en declaraciones a Sky News.

El dirigente sudafricano insistió en que, si existen federaciones que consideran que Infantino debe abandonar el cargo, tendrán que expresarlo mediante el voto.

“Si queréis destituirlo, hay que pasar por las elecciones. Dejad que las 211 asociaciones miembro de la FIFA decidan”, señaló.

Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado para Infantino. Aunque la CAF mantiene oficialmente su respaldo al presidente de la FIFA, otras importantes organizaciones del fútbol internacional han mostrado una postura mucho más crítica.

La UEFA, junto con sectores de la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), han aumentado la presión sobre Infantino y cuestionan algunas de sus decisiones y proyectos al frente del organismo.

Infantino necesita construir una mayoría entre las 211 federaciones con derecho a voto para asegurar su continuidad. Sin embargo, el panorama no parece sencillo.

La Federación Irlandesa se convirtió en una de las últimas asociaciones nacionales en retirar públicamente su apoyo al dirigente. A esto se suman otras federaciones europeas que han expresado su intención de respaldar una alternativa impulsada desde la UEFA.

El conflicto incluso amenaza con trascender las urnas. La UEFA ha planteado la posibilidad de boicotear determinadas competiciones de la FIFA mientras Infantino permanezca en el cargo, aumentando todavía más la presión sobre el presidente.

Uno de los principales puntos de conflicto es el proyecto de Infantino para abrir la FIFA a inversores privados. La iniciativa ha generado preocupación y críticas en diferentes sectores del fútbol, que cuestionan las posibles consecuencias de una mayor participación de capital privado en la organización.

Motsepe, sin embargo, pidió prudencia y recordó que existe un proceso electoral establecido.

“Hay que ser muy prudente. Hay elecciones el año que viene. ¿No deberíamos dejar que el proceso siga su curso?”, planteó.

La respuesta definitiva, por tanto, no llegará en los despachos, sino en las urnas. Con 211 federaciones llamadas a decidir, cada bloque de apoyo puede resultar determinante.

Infantino encara así una de las batallas políticas más importantes de su etapa al frente de la FIFA. Mientras sus aliados buscan consolidar el respaldo necesario, sus críticos intentan construir una mayoría capaz de abrir una nueva era en el máximo organismo del fútbol mundial.

En marzo, el balón estará en el campo de las federaciones. Y serán sus votos los que decidan quién seguirá dirigiendo el fútbol mundial.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp