El expelotero puertorriqueño Carlos Delgado revivió con emoción este martes los momentos de gloria del equipo de Puerto Rico que, en 1995, conquistó invicto la Serie del Caribe. A 25 años de esa hazaña, Delgado expresó que esa gesta marcó tanto la historia deportiva de la isla que aún hoy se habla de ella «como si hubiese sido ayer».
El llamado «Equipo de Ensueño» estuvo integrado por grandes figuras, incluidos los miembros del Salón de la Fama Roberto Alomar y Edgar Martínez, junto a toleteros legendarios como Juan «Igor» González, Rubén Sierra, Carlos Baerga, Carmelo Martínez, Rey Sánchez, entre otros. Este conjunto será homenajeado el 1 de febrero de 2020 en el Estadio Hiram Bithorn, en San Juan, durante la jornada inaugural de la Serie del Caribe, en el mismo escenario donde brillaron en 1995.
«El apoyo del país fue una cosa inolvidable. Ese apoyo nosotros lo recibimos en el terreno y se agradece, y espero que se repita en esta Serie del Caribe», comentó Delgado, quien es reconocido como el máximo jonronero puertorriqueño en la historia de las Grandes Ligas.
Con apenas 23 años en ese entonces y desempeñándose como receptor, Delgado recuerda la impresión que tuvo al entrar al camerino y compartir equipo con grandes figuras del béisbol. «Yo decía: yo quiero ser como ellos. Al equipo lo podemos medir por el legado que dejó. Todavía hablamos del equipo como si hubiese sido ayer», reflexionó.
Uno de los recuerdos más destacados de Delgado durante la Serie del Caribe 1995 fue enfrentarse como bateador a dos lanzadores de élite dominicanos: Pedro Martínez y José Rijo, ambos símbolos de excelencia en el montículo.
En ese tiempo, la Serie del Caribe se convirtió en una plataforma única para los peloteros de Grandes Ligas de representar a sus países, ya que no existía el Clásico Mundial de Béisbol. Además, la huelga de las Grandes Ligas en 1995 permitió a los jugadores competir sin las restricciones habituales de descanso durante el invierno.
Delgado admitió que reunir a un equipo de peloteros del calibre del «Equipo de Ensueño» de 1995 sería una tarea sumamente difícil en la actualidad. Sin embargo, el impacto de esa hazaña permanece en la memoria colectiva de los aficionados al béisbol puertorriqueño y mundial.
La gesta de 1995 sigue siendo un recordatorio del talento y la pasión de los peloteros boricuas, quienes dejaron un legado imborrable en la historia deportiva de su país. Este homenaje en 2020 será una oportunidad para revivir aquellos momentos inolvidables y celebrar el espíritu de un equipo que marcó una era.