Didier Deschamps regresa al banquillo de Francia tras asistir al funeral de su madre.

La selección de Francia recuperará a su líder en el banquillo para afrontar una nueva etapa en su camino hacia la gloria mundial. Didier Deschamps regresó a la concentración de los Bleus de cara al partido de dieciseisavos de final frente a Suecia, después de viajar a Europa para asistir al funeral de su madre.

El experimentado entrenador francés recibió la noticia del fallecimiento de su madre el pasado 23 de junio, un día después de la victoria sobre Irak que aseguró la clasificación de Francia a la fase eliminatoria del Mundial. Debido a esta situación personal, Deschamps no estuvo presente en el triunfo del viernes ante Noruega.

«Estoy aquí. Estoy bien, y es bueno estar ocupado desde el viernes por la noche, cuando regresé a Estados Unidos», expresó Deschamps este lunes a través de un intérprete, en sus primeras declaraciones tras reincorporarse al equipo.

La ausencia temporal del seleccionador no impidió que Francia completara una fase de grupos impecable. Los campeones del mundo en 1998 y 2018 ganaron sus tres partidos, una hazaña que no conseguían desde el Mundial de 1998. Además, solo Argentina y México lograron igualar el pleno de victorias en esta edición del torneo.

Deschamps reconoció la dificultad del momento personal que atravesó, pero destacó la respuesta de sus jugadores y del cuerpo técnico durante su ausencia.

«Para mí fue muy difícil. Era importante que me fuera, tanto para mí como para la selección francesa. Ellos hicieron lo que tenían que hacer», afirmó el entrenador. «Ahora estamos preparando una competición dentro de la competición».

Francia afrontará el duelo ante Suecia con la ilusión intacta de conquistar su tercera Copa del Mundo. En caso de avanzar, los Bleus se medirán en octavos de final al ganador del enfrentamiento entre Alemania y Paraguay.

El técnico de 57 años continúa escribiendo una de las trayectorias más exitosas en la historia del fútbol francés. Capitán de la selección campeona del mundo en 1998, asumió el cargo de seleccionador nacional en 2012 y condujo al equipo al título mundial en Rusia 2018, además de alcanzar la final de Catar 2022, donde cayó en la tanda de penaltis ante Argentina.

Tras anunciar en enero que dejará el cargo al finalizar este verano, Deschamps afronta sus últimos partidos al frente de Francia con un objetivo histórico: convertirse en el segundo entrenador en conquistar dos títulos mundiales, una marca que únicamente logró el italiano Vittorio Pozzo, campeón en 1934 y 1938.

Con el regreso de su seleccionador y la confianza reforzada tras una fase de grupos perfecta, Francia vuelve a centrarse en su gran objetivo: levantar una vez más la Copa del Mundo.

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