Santo Domingo, RD – La Serie Final de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) ha alcanzado niveles de emoción y tensión sin precedentes, cautivando tanto a los fanáticos en los estadios como a los seguidores en las redes sociales. En este contexto, el legendario expelotero dominicano David Ortiz, conocido como el “Big Papi”, ha generado una oleada de comentarios con una audaz declaración: está dispuesto a apostar un millón de dólares a que los Leones del Escogido serán los campeones esta noche.
Ortiz compartió su desafío en un video publicado en sus redes sociales luego de que los Tigres del Licey lograran forzar un séptimo y decisivo encuentro en la serie final. En el video, el exjugador de Grandes Ligas dejó clara su confianza en el equipo escarlata, usando su característico tono desafiante y humorístico.
«Yo no apuesto dinero, el dinero no es para jugarlo, pero hay un tró de Tigres que me estaban tirando que querían apostar. Tengo un millón de dólares. Todo el que quiera apostar conmigo, que me tire al DM. ¿Tienen valor, liceístas?», expresó Ortiz, concluyendo con una risa burlona que intensificó el fervor de la fanaticada.
Las palabras de Ortiz no tardaron en generar reacciones, polarizando a los seguidores de ambos equipos. Mientras los fanáticos del Escogido celebran la confianza depositada por el “Big Papi” en su equipo, los simpatizantes del Licey han utilizado las redes para responder con memes, comentarios y contraapuestas.
La intervención de Ortiz, uno de los deportistas más icónicos de la República Dominicana y miembro del Salón de la Fama del Béisbol, ha inyectado aún más energía a una serie que ya de por sí ha sido intensa y disputada. Ahora, los ojos del país están puestos en el partido decisivo, que promete ser un verdadero espectáculo.
Con esta apuesta simbólica, Ortiz ha recordado una vez más por qué es una figura tan influyente en el deporte y en la cultura popular dominicana. Independientemente del resultado del juego, su intervención ha elevado la intensidad de una final que ya quedaba grabada en la historia del béisbol dominicano.