Cristopher Sánchez continúa demostrando que sabe cómo enfrentar a los mejores bateadores del béisbol. El zurdo dominicano fue pieza clave en la victoria de los Phillies de Filadelfia por 10-7 sobre los Dodgers de Los Ángeles, al firmar otra sólida apertura y volver a neutralizar a la superestrella japonesa Shohei Ohtani.
Desde el primer turno del encuentro, disputado en el Citizens Bank Park, Sánchez dejó clara su estrategia. Abrió el juego retirando a Ohtani con un ponche, haciéndolo abanicar dos sinkers y un slider. Más adelante lo dominó con un rodado y, en su tercera aparición al plato, lo volvió a ponchar, esta vez con un sinker perfectamente ubicado en la esquina exterior.
El dominicano trabajó durante 5.1 entradas, permitió tres carreras y realizó 99 lanzamientos, de los cuales 64 fueron strikes. Su labor terminó en el sexto episodio, cuando dejó dos corredores en circulación y el dirigente interino Don Mattingly optó por recurrir al relevo para evitar un mayor desgaste del abridor.
Más allá de la victoria, la actuación volvió a poner en evidencia el extraordinario dominio que Sánchez ha ejercido sobre Ohtani a lo largo de sus enfrentamientos. El japonés acumula apenas cuatro imparables —todos sencillos— en 25 apariciones al plato frente al zurdo, sin conectar extrabases, sin recibir boletos y con 12 ponches.
Ese registro coloca a Sánchez en un grupo muy exclusivo. Junto con Framber Valdez y Chris Bassitt, es uno de los únicos lanzadores que ha retirado por la vía del ponche a Ohtani en 12 ocasiones. Además, comparte con David Peterson el mérito de no haber permitido un solo extrabase del estelar japonés después de enfrentarlo al menos 20 veces.
Aunque prefirió mantener en reserva los detalles de su fórmula para contener al fenómeno de los Dodgers, Sánchez dejó claro que no ha cambiado su enfoque.
«El plan fue el mismo de siempre. No voy a decir cuál es, pero seguimos la misma estrategia», comentó el dominicano tras el encuentro.
Con otra presentación de calidad frente a uno de los rivales más exigentes de las Grandes Ligas, Cristopher Sánchez sigue consolidándose como uno de los brazos más confiables de la rotación de los Phillies y como uno de los pocos lanzadores que ha encontrado la manera de limitar el impacto ofensivo de Shohei Ohtani.