El cerrador de Tampa Bay se consolida como uno de los relevistas más dominantes de las Grandes Ligas y establece un nuevo récord para la franquicia.
Bryan Baker no necesita una gorra de lado ni una flecha imaginaria apuntando al cielo para dejar su sello en el bullpen de Tampa Bay. Su manera de hablar en el terreno es otra: entradas limpias, sangre fría y salvamentos.
El derecho de 31 años escribió el sábado un nuevo capítulo en la historia de los Rays al conseguir su 23er salvamento consecutivo, superando la marca que pertenecía al dominicano Fernando Rodney, quien había encadenado 22 rescates en fila durante la temporada de 2012.
La marca llegó en una victoria sufrida por 3-2 sobre los Marineros de Seattle, un triunfo que tuvo un significado especial para Tampa Bay. El equipo consiguió su quinta victoria consecutiva y se convirtió en el primero de la Liga Americana en alcanzar las 70 victorias esta temporada.
Baker, conocido por Kevin Kelly como “Sr. Consistencia”, ha convertido la novena entrada en territorio prácticamente prohibido para los rivales.
Su actuación ante Seattle fue otro ejemplo de esa seguridad. Kelly trabajó el octavo episodio y Baker se encargó del noveno. Ambos comenzaron permitiendo un sencillo, pero respondieron de la misma manera: generando una doble matanza que puso fin a la amenaza.
Con el rescate, Baker llegó a 34 salvamentos en la temporada, la cifra más alta de todas las Grandes Ligas.
“Los muchachos estaban bromeando, diciendo que tengo que usar la gorra de lado la próxima vez que salga a la lomita”, comentó Baker entre risas, haciendo referencia al recordado estilo de Rodney.
“Entonces veremos si se me ve bien. No estoy seguro”, agregó.
El récord que Baker acaba de romper pertenecía a uno de los cerradores dominicanos más reconocidos de su generación.
Fernando Rodney se convirtió en una figura emblemática de Tampa Bay durante su etapa con los Rays, especialmente en 2012, cuando estableció la marca de 22 salvamentos consecutivos que permaneció vigente durante más de una década.
Ahora Baker escribe su propio capítulo.
Más allá del número, la comparación resulta inevitable: ambos cerradores han representado momentos importantes para el bullpen de Tampa Bay, aunque con estilos muy diferentes.
La fortaleza de los Rays no termina con Baker. El equipo cuenta con una combinación en las últimas entradas que se ha convertido en una de las más difíciles de enfrentar en MLB.
Kelly atraviesa una racha impresionante: no permite carreras desde el 7 de julio y apenas ha concedido dos imparables durante ese período.
Baker tampoco había permitido una carrera desde el 24 de junio hasta el viernes, cuando el dominicano Julio Rodríguez le conectó un cuadrangular solitario en la victoria de Tampa Bay por 2-1 sobre Seattle.
Esa carrera puso fin a una extraordinaria secuencia, pero no cambió la historia que Baker está construyendo.
Con 34 rescates y 23 oportunidades convertidas de manera consecutiva, el cerrador de los Rays ya no es simplemente un brazo confiable para cerrar partidos.
Es uno de los nombres que está marcando el ritmo entre los relevistas de las Grandes Ligas.
Y ahora también tiene un récord que lo une para siempre con Fernando Rodney.
La flecha de Rodney ya es parte de la historia. Baker, mientras tanto, sigue escribiendo la suya lanzamiento tras lanzamiento.