Bélgica demostró este miércoles que en el fútbol la fe puede cambiar cualquier historia. Cuando parecía al borde de la eliminación, los Diablos Rojos protagonizaron una remontada memorable para vencer 3-2 a Senegal en tiempo extra y asegurar su clasificación a los octavos de final del Mundial.
El conjunto belga estuvo contra las cuerdas durante gran parte del encuentro disputado en Seattle. Senegal, intenso, ordenado y letal en ataque, llegó a tener una ventaja de dos goles y acariciaba el boleto a la siguiente ronda. Sin embargo, dos goles en los últimos minutos del tiempo reglamentario y un penal convertido en el último suspiro de la prórroga transformaron la noche en una auténtica pesadilla para los africanos.
El héroe de la remontada fue Youri Tielemans, autor de un doblete decisivo, incluido el penal que selló la clasificación belga en el minuto 120+5 tras una revisión del VAR.
Senegal salió al terreno de juego con personalidad y dejó claro desde el inicio que no estaba dispuesto a especular. Con velocidad por las bandas y una presión constante, los Leones de la Teranga dominaron el partido ante una Bélgica apagada, incapaz de encontrar a sus figuras Kevin De Bruyne y Jeremy Doku.
La primera gran advertencia llegó cuando Ismaila Saar estrelló un balón en el poste tras un centro de Ismail Jakobs. Poco después, el propio Saar volvió a generar peligro con un cabezazo al palo, pero Habib Diarra apareció oportunamente para aprovechar el rebote y abrir el marcador en el minuto 24.
El gol profundizó las dudas del conjunto europeo, que apenas logró reaccionar antes del descanso con un potente disparo de Maxim De Cuyper que fue desviado con una gran intervención del guardameta Mory Diaw.
La segunda mitad comenzó de la peor manera para Bélgica. En el minuto 51, el defensor Moussa Niakhaté envió un preciso balón largo que encontró a Saar. El delantero controló con el pecho, resistió la marca y definió con un potente remate imposible para Thibaut Courtois, ampliando la ventaja senegalesa.
Con el marcador 2-0, Senegal parecía tener el partido bajo control. Bélgica, obligada a asumir riesgos, adelantó líneas y encontró una mejor versión ofensiva con el ingreso de Dodi Lukebakio. Sin embargo, los africanos siguieron generando ocasiones claras al contragolpe y estuvieron cerca de sentenciar definitivamente el encuentro.
A cinco minutos del final, Sadio Mané tuvo el tercer gol en sus botas, pero Courtois mantuvo con vida a su selección con una intervención decisiva. Esa acción terminó siendo el punto de inflexión de un desenlace increíble.
En el minuto 86, Romelu Lukaku apareció en el primer palo para empujar un centro raso de Thomas Meunier y devolver la esperanza a Bélgica. Apenas tres minutos después, Leandro Trossard envió un balón al área, Mory Diaw falló en su salida y Tielemans aprovechó para marcar de cabeza el empate que llevó el encuentro a la prórroga.
«En el fútbol todo es posible mientras uno crea en ello», afirmó el seleccionador belga, Rudi Garcia, tras el encuentro. «Hicimos ajustes y mejoramos nuestro juego, aunque sufrimos mucho», agregó.
El golpe anímico fue devastador para Senegal. Aunque los africanos tuvieron una ocasión clara en el tiempo extra con un disparo de Ibrahim Mbaye que pasó cerca del poste, Bélgica tomó el control del partido.
Cuando el encuentro parecía dirigirse a los penales, una acción dentro del área cambió la historia. Youri Tielemans cayó tras un contacto con Lamine Camara y, después de revisar la jugada en el VAR, el árbitro señaló la pena máxima.
El mediocampista belga asumió la responsabilidad y, con enorme serenidad, venció a Diaw para completar una remontada histórica y clasificar a Bélgica a los octavos de final, donde enfrentará al ganador del duelo entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina.
Para Senegal quedó la frustración de haber estado a minutos de una clasificación merecida. «Duele mucho. Ganábamos 2-0, pero un partido dura más de 85 minutos», lamentó el seleccionador Pape Thiaw.
Una frase que resumió perfectamente una noche que Bélgica jamás olvidará y que Senegal tardará mucho tiempo en superar.