Bélgica confirmó su candidatura al título con una contundente victoria por 4-1 sobre Estados Unidos y aseguró su boleto a los cuartos de final del Mundial, en un partido en el que aprovechó cada error defensivo de los norteamericanos para imponer su superioridad de principio a fin.
Los Diablos Rojos mostraron una gran eficacia ofensiva y tuvieron como principal figura a Charles De Ketelaere, quien firmó un doblete y además participó con una asistencia en una actuación memorable. Con este resultado, Bélgica dejó en el camino al último país anfitrión que seguía con vida en el torneo, luego de las eliminaciones previas de México y Canadá.
El conjunto dirigido por Rudi García golpeó muy temprano. Apenas al minuto ocho, De Ketelaere abrió el marcador tras una rápida combinación ofensiva que dejó sin respuesta a la defensa estadounidense.
Estados Unidos reaccionó y logró igualar el encuentro a los 31 minutos gracias a un tiro libre ejecutado por Malik Tillman, cuyo disparo fue desviado por Hans Vanaken antes de vencer al arquero Thibaut Courtois. Sin embargo, la alegría duró muy poco.
Apenas un minuto después de la reanudación, Bélgica volvió a tomar la ventaja con otro tanto de De Ketelaere, quien aprovechó las desatenciones defensivas para devolver la tranquilidad a los europeos antes del descanso.
En la segunda mitad, los errores estadounidenses terminaron por definir el encuentro. Una mala salida del guardameta Matt Freese permitió que Hans Vanaken ampliara la diferencia, luego de recuperar un balón prácticamente regalado por la defensa rival.
Con el partido completamente controlado, Bélgica siguió manejando los tiempos hasta que Romelu Lukaku, ingresado desde el banquillo, cerró la goleada en el tiempo añadido tras una recuperación alta que encontró mal parada nuevamente a la zaga estadounidense.
Además del duro golpe en el marcador, Estados Unidos sufrió la lesión de su principal figura, Christian Pulisic. El atacante se lastimó el pie derecho al intentar rematar una jugada ofensiva y tuvo que abandonar el partido pocos minutos después, aumentando la frustración de un equipo que nunca logró encontrar respuestas.
Tras el encuentro, el seleccionador estadounidense, Mauricio Pochettino, asumió la responsabilidad por la eliminación y reconoció que su equipo estuvo muy lejos del nivel mostrado durante la fase de grupos.
«No fue nuestro día. No demostramos lo que este equipo normalmente es capaz de mostrar. Debemos aprender de esta experiencia y entender por qué no afrontamos este partido de la misma manera que el resto del Mundial. El máximo responsable soy yo», afirmó el técnico argentino.
Con esta derrota, Estados Unidos volvió a quedarse en los octavos de final y continúa sin alcanzar los cuartos desde la Copa del Mundo de 2002. Además, sumó su séptima derrota consecutiva frente a Bélgica y confirmó la eliminación de las seis selecciones de la CONCACAF, dejando sin representación a la región en la recta decisiva del torneo.
Por su parte, Bélgica extendió a 18 partidos su racha invicta y ahora tendrá un desafío de máxima exigencia en los cuartos de final, donde se enfrentará a España en busca de un lugar entre los cuatro mejores del Mundial. El vencedor de ese duelo se medirá posteriormente al ganador del enfrentamiento entre Francia y Marruecos.
Con autoridad, contundencia y un fútbol efectivo, Bélgica dejó claro que atraviesa uno de sus mejores momentos en el campeonato y que cuenta con los argumentos necesarios para seguir soñando con conquistar, por primera vez en su historia, la Copa del Mundo.