Los Mets de Nueva York atraviesan un momento de incertidumbre en la primera base, luego de que los problemas físicos de Jorge Polanco obligaran a replantear la estrategia defensiva del equipo en el inicio de la temporada 2026.
La tendinitis en el tendón de Aquiles del infielder dominicano ha complicado seriamente los planes de la organización, que lo proyectaba como una pieza clave para cubrir la vacante dejada tras la salida de Pete Alonso. Sin embargo, la inconsistencia en su estado físico ha impedido que esa transición se concrete.
Polanco, de 32 años, ha descrito su situación como una molestia persistente que fluctúa día a día. “Va y viene”, explicó, reflejando la incertidumbre que ha marcado su inicio de campaña. Esa condición quedó evidenciada el jueves por la noche, cuando no pudo formar parte de la alineación titular debido al dolor.
El dirigente Carlos Mendoza reconoció que manejar la disponibilidad del jugador se ha convertido en un ejercicio de paciencia. “Ayer fue uno de esos días”, expresó, en referencia a las jornadas en las que el dolor limita incluso las rutinas básicas del pelotero.
La falta de continuidad no solo ha frenado su adaptación a la primera base, una posición relativamente nueva para él, sino que también ha impactado su rendimiento ofensivo. En sus primeros 13 juegos de la temporada, Polanco batea para .200, con ocho hits en 40 turnos y un OPS de .564. Además, apenas ha podido defender la inicial en dos ocasiones.
Antes de la recaída, el dominicano había mostrado señales positivas en su proceso de adaptación. “Me estaba empezando a sentir como un primera base”, comentó, evidenciando la frustración por la interrupción de su progreso.
Ante este panorama, otros jugadores han aprovechado la oportunidad para asumir protagonismo. Mark Vientos ha destacado con una sólida línea ofensiva de .323/.353/.484 en 10 partidos, incluyendo un cuadrangular y cinco carreras impulsadas. Por su parte, Brett Baty también ha respondido con el madero, registrando promedio de .273, con seis remolcadas en 11 encuentros.
Ambos han ganado terreno no solo por su producción ofensiva, sino también por el trabajo defensivo acumulado en la pretemporada y las oportunidades surgidas por las múltiples lesiones en el roster.
La organización tiene claro que el mayor valor de Polanco está en su bate, por lo que no están dispuestos a arriesgar su salud en el terreno defensivo. En ese sentido, el rol de bateador designado se perfila como la alternativa más segura mientras completa su recuperación.
Mendoza fue enfático al respecto: la prioridad es mantener al jugador en condiciones óptimas. Solo cuando esté completamente sano volverá a recibir oportunidades en la inicial.
Mientras tanto, los Mets siguen en búsqueda de estabilidad en una posición clave, con una competencia abierta que podría redefinir el panorama del equipo durante la primera mitad de la temporada.