Tadej Pogačar se agiganta con un triunfo histórico en Flandes.

El esloveno Tadej Pogačar volvió a demostrar por qué es considerado uno de los grandes dominadores del ciclismo moderno al imponerse con autoridad en el Tour de Flandes, logrando así su tercer título en esta prestigiosa clásica.

En una exhibición de القوة, inteligencia táctica y resistencia, el líder del UAE Team Emirates lanzó un ataque decisivo a 18 kilómetros de la meta, en el tercer paso por el icónico Oude Kwaremont. Desde ese momento, nadie pudo seguir su ritmo.

Tras un intenso duelo con el neerlandés Mathieu van der Poel, Pogačar rompió definitivamente la carrera en los tramos adoquinados, dejando atrás a su principal rival y consolidando una ventaja que resultó imposible de recortar.

El esloveno cruzó la meta en Oudenaarde con un tiempo de 6h20:07, a una media de 43,9 km/h, celebrando en solitario un triunfo que lo acerca aún más a la leyenda del ciclismo, el mítico Eddy Merckx.

Van der Poel, visiblemente exhausto, tuvo que conformarse con la segunda posición a 33 segundos, mientras que el belga Remco Evenepoel completó el podio a 1:10 en su debut en la prueba.

La jornada, de 278,2 kilómetros entre Amberes y Oudenaarde, comenzó con una fuga de 13 corredores que llegó a tener más de cinco minutos de ventaja. Sin embargo, el ritmo impuesto por el UAE fue reduciendo diferencias conforme aparecían los temidos tramos de pavé.

Uno de los momentos más curiosos se produjo en un paso a nivel, donde parte del pelotón quedó detenido por el paso de un tren, generando una división momentánea que no alteró el desenlace final.

La verdadera selección comenzó en el segundo paso por el Oude Kwaremont, donde Pogačar lanzó un primer aviso que terminó de concretar en el último ascenso, firmando una actuación dominante.

En la categoría femenina, la neerlandesa Demi Vollering se coronó campeona tras una sólida actuación en solitario.

Vollering atacó también en el Oude Kwaremont, logrando una ventaja que supo administrar hasta la meta, superando a la francesa Pauline Ferrand-Prévot y a su compatriota Puck Pieterse.

La gran favorita, Lotte Kopecky, no pudo seguir el ritmo en el momento clave y finalizó en la cuarta posición.

Con este triunfo, Pogačar suma su cuarto monumento consecutivo y el duodécimo de su carrera, consolidándose como el gran referente del ciclismo actual y acercándose a registros históricos.

Su siguiente objetivo ya está en el horizonte: conquistar la París-Roubaix, el único monumento que aún falta en su palmarés.

El esloveno sigue escribiendo su historia a golpe de pedal, y cada victoria refuerza una pregunta que resuena en el mundo del ciclismo: ¿estamos ante el próximo heredero del “Caníbal”?

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