Nueva York. — La NBA enfrenta uno de los mayores escándalos de su historia reciente tras la detención de más de 30 personas, entre ellas figuras destacadas del baloncesto profesional y miembros del crimen organizado, acusados de participar en dos amplias tramas de fraude vinculadas a apuestas ilegales y partidas de póker amañadas.
Las investigaciones, reveladas este jueves por la fiscalía del Distrito Este de Nueva York, apuntan a que los acusados obtuvieron millones de dólares mediante manipulación de información interna de la liga y trampas tecnológicas en juegos privados.
Entre los arrestados se encuentran Chauncey Billups, entrenador de los Portland Trail Blazers, y Terry Rozier, jugador de los Miami Heat, además del exjugador Damon Jones, quien militó en equipos como los Cleveland Cavaliers, Milwaukee Bucks y Miami Heat.
La NBA reaccionó de inmediato con un comunicado en el que anunció medidas disciplinarias contra los implicados.
“Terry Rozier y Chauncey Billups serán suspendidos de sus equipos de inmediato, y seguiremos cooperando con las autoridades pertinentes. Nos tomamos estas acusaciones con la máxima seriedad; la integridad de nuestro deporte sigue siendo nuestra máxima prioridad”, señaló la liga.
El primer caso, con seis acusados, se centra en una red de apuestas deportivas ilegales desarrollada entre diciembre de 2022 y marzo de 2024.
De acuerdo con la fiscalía, los implicados utilizaron información confidencial sobre lesiones y rendimiento de jugadores para realizar apuestas con un porcentaje de acierto inusualmente alto, especialmente en las llamadas prop bets (apuestas sobre estadísticas individuales).
Las autoridades aseguran que algunos jugadores alteraron su desempeño o abandonaron partidos para influir en los resultados.
Uno de los encuentros bajo sospecha es el Hornets vs. Pelicans del 23 de marzo de 2023, en el que Rozier —entonces jugador de Charlotte— alegó molestias en el pie y salió tras solo nueve minutos en cancha, luego de haber advertido a terceros de su “posible lesión”.
El fiscal federal Joseph Nocella Jr. calificó el caso como “una de las tramas de corrupción deportiva más descaradas desde que las apuestas en línea fueron legalizadas en Estados Unidos”.
Los acusados enfrentan cargos por conspiración para cometer fraude electrónico y blanqueo de capitales.
Desde que la Corte Suprema estadounidense permitió en 2018 que los estados regularan las apuestas deportivas, el sector ha crecido exponencialmente.
Solo entre enero y agosto de 2025, los estadounidenses apostaron cerca de US$100 mil millones, un 12% más que en 2023, según la Asociación Estadounidense del Juego.
El segundo caso, de mayor alcance, involucra a 31 acusados, entre ellos Billups y Jones, por organizar partidas de póker manipuladas desde 2019 en Las Vegas, Miami, Manhattan y The Hamptons.
Según la investigación, los organizadores usaban máquinas de barajar alteradas que podían leer las cartas y transmitir la información a un cómplice —el llamado quarterback—, quien señalaba a los aliados las jugadas ganadoras.
Las víctimas, denominadas fish, eran celebridades y empresarios invitados a mesas aparentemente exclusivas, sin saber que estaban siendo estafadas.
Las pérdidas estimadas ascienden a US$7 millones, incluyendo un caso individual de un millón de dólares.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que la operación “representa un golpe histórico contra un entramado criminal que une al mundo del deporte con la mafia”.
El caso incluye vínculos con las familias Bonanno, Genovese y Gambino, tres de los cinco clanes mafiosos más poderosos de Nueva York.
Los allanamientos y arrestos se llevaron a cabo en 11 estados de manera simultánea.
Billups, de 49 años y miembro del Salón de la Fama desde 2023, dirigió a los Trail Blazers la noche previa a su arresto.
Rozier, por su parte, fue detenido en un hotel de Miami pocas horas antes del partido que su equipo debía disputar ante Orlando.
Ambos serán procesados en Brooklyn, donde se instruye la causa principal.