Violencia en el derbi de Tel Aviv obliga a suspender el partido: 42 heridos y decenas de detenidos.

La violencia volvió a sacudir el fútbol israelí este domingo durante el derbi entre Hapoel Tel Aviv y Maccabi Tel Aviv, cuando el partido fue suspendido por disturbios en las gradas tras el lanzamiento masivo de bengalas y granadas de humo por parte de aficionados. El encuentro, celebrado en el Estadio Bloomfield, terminó con 42 personas heridas —incluidos cinco agentes de policía— y decenas de detenidos.

La policía israelí informó en un comunicado que algunos asistentes llegaron con la intención expresa de alterar el orden. “Se lanzaron decenas de bengalas y granadas de humo hacia el campo, lo que provocó una situación de alto riesgo para los jugadores, árbitros y espectadores”, explicó un portavoz de la fuerza.

Videos difundidos por la prensa muestran escenas de caos, con humo gris y rosa cubriendo el estadio y aficionados corriendo para ponerse a salvo después de que un artefacto cayera en las gradas y comenzara a emitir humo denso.

El partido fue finalmente suspendido por razones de seguridad. Las autoridades confirmaron que 11 personas fueron llevadas a juicio, mientras que el resto de los detenidos fueron liberados bajo condiciones restrictivas.

Ambos clubes se pronunciaron tras los hechos, aunque con versiones enfrentadas. El Maccabi Tel Aviv responsabilizó a los seguidores rivales por la suspensión del encuentro, negando que sus propios aficionados hubieran provocado los disturbios. Por su parte, el Hapoel calificó la decisión de “indignante” y “precipitada”, atribuyendo la mayoría de los heridos a la actuación de la policía.

Un portavoz del Hapoel no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios adicionales.

Este incidente se suma a una serie de eventos violentos que han afectado al fútbol israelí en los últimos meses. A principios de año, otro partido de liga entre Maccabi Haifa y Maccabi Tel Aviv fue suspendido durante el descanso luego de que aficionados locales lanzaran bengalas al campo.

La escalada de violencia también ha tenido repercusiones internacionales. Días antes del derbi, las autoridades británicas decidieron impedir el viaje de aficionados del Maccabi Tel Aviv al Reino Unido para el partido de Europa League contra el Aston Villa, previsto para el próximo mes, citando preocupaciones de seguridad. La medida fue duramente criticada por el primer ministro británico, Keir Starmer.

Las autoridades israelíes indicaron que están evaluando nuevas medidas de seguridad para evitar que este tipo de incidentes se repita, mientras crecen las críticas hacia la gestión de la violencia en los estadios.

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