Houston, EE.UU. — La controversia se encendió en el entorno de los Astros de Houston tras un extraño episodio ocurrido durante el partido del martes contra los Yankees de Nueva York. El lanzador dominicano Framber Valdez golpeó accidentalmente a su receptor César Salazar con un lanzamiento de 93 millas por hora, lo que generó especulaciones sobre una posible intención detrás del hecho. Sin embargo, tanto el jugador como su agente y el cuerpo técnico de los Astros han salido a desmentir cualquier versión de mala fe.
Valdez, visiblemente frustrado luego de permitir un grand slam a Trent Grisham con las bases llenas en la quinta entrada, lanzó una bola que impactó directamente en el pecho de su receptor en el siguiente turno. El incidente ocurrió justo después de que Salazar intentara frenar al zurdo y bajarlo del montículo, aparentemente para calmarlo tras la dura jugada previa.
La escena despertó sospechas entre aficionados y analistas, quienes no tardaron en preguntarse si el golpe había sido intencional. Pero el propio Valdez ofreció explicaciones tras el encuentro, señalando que se trató de una confusión con el sistema PitchCom —el dispositivo de comunicación entre pitcher y receptor— y que Salazar había presionado «el botón equivocado».
El agente del jugador, Ulises Cabrera, fue tajante al rechazar las acusaciones:
“La idea de que intente lesionar intencionalmente a uno de sus compañeros es absurda. Es una completa falta de respeto por quién es como persona y quién es como jugador”, declaró al Houston Chronicle. “Su trayectoria lo demuestra. Cualquier cosa que diga lo contrario es completamente errónea y no está bien”.
Tanto Valdez como Salazar fueron vistos conversando amigablemente en el vestuario tras el partido, y ambos confirmaron que la situación fue aclarada sin mayores consecuencias. Según relataron, fue un simple malentendido que ya ha sido superado.
El gerente general de los Astros, Dana Brown, también abordó el tema en una entrevista radial con la emisora 790 AM de Houston:
“Creo que estaba absolutamente frustrado… te frustras, te pones nervioso, te enojas. Y estas cosas pasan. A veces te enojas tanto que no puedes ver con claridad. Y lo traicionó”.
Por su parte, el mánager Joe Espada convocó a ambos jugadores a una reunión conjunta después del juego para esclarecer lo sucedido:
“Quería escuchar la verdad sobre todo lo que sucedió en esa entrada. Qué lanzamiento fue, quién lo cantó, cómo lo interpretaron. Fue una conversación directa y clara”.
Espada añadió que su objetivo es que el equipo pueda dejar atrás el incidente y enfocarse en lo que resta de la temporada.
“Se equivocó. Lo admitió. Listo. Pero sugerir otra cosa es simplemente incorrecto e inaceptable”, concluyó el agente Cabrera.
Mientras tanto, los Astros intentan mantenerse en la pelea en una temporada cargada de presión y expectativas. Y aunque el episodio generó polémica, todo parece indicar que en el vestuario reina la calma, al menos por ahora.