Willson Contreras, receptor de los Cardenales de San Luis, fue suspendido seis juegos por las Grandes Ligas debido a un arrebato ocurrido el lunes por la noche durante el partido contra los Piratas de Pittsburgh. Además, Contreras recibió una multa cuya cifra no ha sido revelada.
El incidente ocurrió tras ser declarado out por strikes y expulsado por el árbitro del home plate. Contreras estalló en una escena que incluyó golpes de casco contra el suelo y el lanzamiento de un bate, que impactó al entrenador de bateo Brant Brown. También lanzó un cubo de chicle desde el dugout hacia el campo, generando una situación caótica que tuvo que ser controlada por el mánager Oli Mármol y otros miembros del equipo.
Jordan Baker, jefe de arbitraje, informó que tanto Contreras como Mármol, quien también fue expulsado, profirieron comentarios “vulgares” y que Contreras hizo contacto físico con el árbitro, lo que agravó la sanción.
Contreras manifestó arrepentimiento por haber golpeado a Brown con el bate, pero negó haber proferido insultos contra el umpire. “Me di la vuelta y me echó, sin ningún motivo. Parece que escuchó algo que dije, pero no lo dije”, declaró tras el partido.
La suspensión de seis juegos debía comenzar el martes, pero debido a la apelación presentada por los Cardenales, Contreras no cumplirá la sanción hasta que se resuelva el proceso.
Este incidente marca un momento tenso para el receptor, quien ahora enfrenta un periodo de ausencia importante que afectará al equipo en su serie contra los Piratas.