CLEVELAND, Ohio — La industria de las apuestas deportivas en Estados Unidos vuelve a estar bajo escrutinio. El estado de Ohio ha encendido las alarmas tras la investigación que involucra a los lanzadores dominicanos Luis Ortiz y Emmanuel Clase, ambos de los Cleveland Guardians, por presuntas irregularidades vinculadas a apuestas.
La situación ha reavivado el debate sobre la legalidad de las llamadas microapuestas o microbets, particularmente aquellas que se enfocan en acciones muy específicas dentro de un juego, como el resultado del primer lanzamiento de una entrada. La Comisión de Control de Casinos de Ohio (OCCC, por sus siglas en inglés) confirmó que está revisando la viabilidad de prohibir este tipo de apuestas, a solicitud del gobernador del estado, Mike DeWine.
Luis Ortiz se encuentra en el centro de la controversia luego de que se detectara un volumen inusualmente alto de apuestas relacionadas con sus primeros lanzamientos en dos partidos diferentes. En ambas ocasiones, se apostó de manera considerable a que su primer lanzamiento sería una bola o golpearía al bateador, y Ortiz lanzó fuera de la zona de strike. Esta coincidencia levantó sospechas en las autoridades y desató la actual investigación.
Aunque el vínculo de Emmanuel Clase con el caso no ha sido detallado, ambos jugadores fueron puestos en licencia administrativa por las Grandes Ligas y sus casilleros fueron vaciados por el club a finales del mes pasado. Los Guardians, sin embargo, han asegurado que no esperan que otros jugadores o miembros del personal se vean afectados.
Las microapuestas permiten a los usuarios apostar en tiempo real sobre eventos muy específicos durante un juego, desde si un lanzamiento será bola o strike, hasta si un jugador cometerá un error. Críticos del sistema sostienen que este tipo de apuestas son altamente vulnerables a la manipulación, debido a que dependen de una sola acción individual y no necesariamente influyen en el resultado global del partido.
El gobernador DeWine ha sido enfático en su postura: “El daño a los atletas y a la integridad del juego es claro, y los beneficios no compensan el perjuicio. El experimento de las apuestas de proposición en este país ha fracasado estrepitosamente”.
Además de impulsar una revisión en Ohio, DeWine también ha hecho un llamado a los comisionados y sindicatos de jugadores de las principales ligas deportivas estadounidenses para respaldar una prohibición de este tipo de apuestas.
Durante la pausa del Juego de Estrellas, el comisionado de la MLB, Rob Manfred, se mostró receptivo a la idea de restringir las microapuestas. “Ciertos tipos de apuestas me parecen innecesarias y particularmente vulnerables, cosas que dependen de una sola acción y que, necesariamente, no afectan el resultado”, declaró.
Este caso se suma a una creciente preocupación a nivel nacional sobre cómo las apuestas deportivas —especialmente las de tipo micro— pueden poner en riesgo la integridad del deporte profesional y la reputación de sus atletas.