La nueva liga global de atletismo Grand Slam Track (GST), fundada por el cuatro veces medallista olímpico Michael Johnson, enfrenta una crisis financiera que ha dejado a varios atletas, incluyendo a las estrellas dominicanas Marileidy Paulino y Alexander Ogando, a la espera de millones de dólares en pagos por sus participaciones en el certamen.
Paulino, quien dominó la temporada ganando dos de las tres paradas realizadas —en Miami y Filadelfia— debía recibir un total de 200 mil dólares, mientras que Ogando esperaba un pago de 50 mil dólares por su triunfo en la última parada. Sin embargo, ninguno de estos montos ha sido aún desembolsado.
La liga tenía previsto culminar su primer año con una cuarta y última parada en el Drake Stadium de Los Ángeles del 28 al 29 de junio, pero esta fue cancelada debido a problemas de liquidez. Michael Johnson justificó la cancelación señalando que el «panorama económico mundial ha cambiado drásticamente» y que la decisión era necesaria para garantizar la estabilidad a largo plazo del GST.
El Grand Slam Track inició su calendario en abril en Kingston, Jamaica, para luego trasladarse a Estados Unidos con eventos en Miami y Filadelfia. El torneo atrajo a numerosos atletas de élite, como las medallistas olímpicas Sydney McLaughlin-Levrone y Gabby Thomas, y ofreció premios de hasta 100 mil dólares por categoría, además de salarios para atletas contratados. En total, la liga proyectaba distribuir 12,6 millones de dólares en premios durante su primera temporada.
No obstante, la falta de pago ha generado reclamos entre los atletas, que incluso han elevado sus preocupaciones ante World Athletics, la entidad rectora mundial del atletismo. Si bien es común que el pago de premios se retrase hasta la confirmación de resultados tras pruebas antidopaje, los participantes de GST esperaban recibir honorarios de participación con mayor prontitud. En contraste, otras competiciones como la Liga Diamante suelen procesar estos pagos en un plazo de dos a tres semanas.
La Asociación de Gerentes de Atletismo (AAM) ha intervenido, enviando comunicaciones a GST y sosteniendo una videollamada con Johnson la semana pasada. Según fuentes citadas por The Times, Johnson no pudo ofrecer fechas específicas para la cancelación de las deudas pendientes, aunque aseguró que la liga sigue en búsqueda de nuevos patrocinadores para retomar actividades en 2026 con una mayor cantidad de eventos.
En un correo enviado el 1 de julio a los representantes de los atletas, Kyle Merber, director sénior de carreras de GST, indicó que los pagos correspondientes a Kingston se realizarían antes de finalizar julio, y el resto, incluyendo las cuotas por participación en Los Ángeles, se saldarían a finales de septiembre.
El GST arrancó su proyecto con un respaldo financiero inicial de 30 millones de dólares, principalmente aportados por Winners Alliance, división comercial de la Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA). Además, según reportes recientes, la liga ha sumado nuevos inversores como Richelieu Dennis, fundador de Sundial Brands, y continúa en búsqueda de financiamiento para su segunda temporada.
Esta situación pone en jaque la credibilidad y futuro inmediato de la liga, mientras los atletas dominicanos y otros competidores esperan que se cumpla con los compromisos económicos adquiridos.