José Ramírez

José Ramírez responde en el momento decisivo y lleva a Cleveland a la Serie de Campeonato.

El dominicano conectó un jonrón de dos carreras para sellar la victoria 2-0 sobre Chicago y se convirtió en la gran figura ofensiva de los Guardianes en el cierre de la serie divisional.

José Ramírez volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más determinantes de Cleveland. En el momento de mayor presión, el antesalista dominicano conectó el batazo que decidió el partido y aseguró el avance de los Guardianes a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Ramírez disparó un jonrón de dos carreras en la cuarta entrada para darle a Cleveland una victoria por 2-0 sobre los Medias Blancas de Chicago en el quinto partido de la Serie Divisional. Con el triunfo, los Guardianes avanzaron a su tercera Serie de Campeonato desde 2016.

El batazo llegó después de un comienzo complicado para el dominicano, quien se fue de 6-0 con tres ponches en los primeros dos encuentros de la serie. Sin embargo, encontró su ritmo en los tres partidos siguientes, en los que bateó de 12-5, con dos cuadrangulares y siete carreras impulsadas.

Su reacción resultó especialmente significativa después de una temporada regular marcada por las dificultades ofensivas y una lesión en la mano izquierda que lo obligó a perderse 30 partidos entre junio y julio. Ramírez terminó la campaña con promedio de .235, el segundo más bajo de su carrera en las Grandes Ligas.

No obstante, en las últimas semanas de la temporada comenzó a recuperar su mejor versión. Sumó 12 imparables en sus últimos 38 turnos de la fase regular y trasladó ese impulso a la postemporada, donde apareció cuando Cleveland más lo necesitaba.

El dirigente Stephen Vogt destacó la confianza del dominicano y su capacidad para asumir la responsabilidad en los momentos decisivos.

“Nos echó a la espalda una vez más”, expresó Vogt, quien resaltó la contundencia de sus batazos durante los últimos encuentros.

El cuadrangular también tuvo un componente extraordinario. Ramírez conectó un lanzamiento de Sean Burke situado a apenas 0.74 pies del suelo, la altura más baja para un jonrón de postemporada desde que MLB Statcast comenzó a registrar esa estadística en 2008.

Aunque sus compañeros pensaron inicialmente que la pelota terminaría en un doble, el batazo superó por poco la cerca cerca de la línea del jardín derecho. Fue su sexto jonrón en postemporada, con el que igualó a Albert Belle en el tercer puesto histórico de la franquicia.

“Sabemos que tiene una curva muy buena. Pude mover las piernas y hacer un buen contacto”, explicó Ramírez sobre el lanzamiento que convirtió en la diferencia del encuentro.

La ofensiva del dominicano fue suficiente para respaldar una actuación dominante del cuerpo de lanzadores de Cleveland, que ponchó a 21 bateadores, la mayor cantidad en un partido de postemporada de nueve entradas. Los Guardianes limitaron a Chicago a nueve pelotas puestas en juego, por lo que la defensa tuvo una participación mínima.

Ahora, Ramírez y Cleveland centran su atención en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, en la que se enfrentarán a Tampa Bay a partir del lunes. El dominicano buscará prolongar su despertar ofensivo ante un rival contra el que bateó de 20-3 en cinco partidos durante la temporada regular.

A lo largo de su carrera frente a los Rays, Ramírez registra promedio de .252, con ocho jonrones y 28 carreras impulsadas.

Después de superar una lesión y dejar atrás un inicio discreto en la serie divisional, el estelar antesalista llega a la siguiente ronda con el bate encendido y la confianza recuperada. Cleveland necesitará nuevamente su liderazgo y su capacidad para cambiar un partido con un solo swing si quiere seguir avanzando en su camino hacia la Serie Mundial.

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