El poderoso relevista dominicano completó su rehabilitación en las Ligas Menores luego de superar cirugías de Tommy John y del manguito rotador, y vuelve a las Mayores con los Orioles decididos a manejarlo con cautela.
Después de más de un año de espera, rehabilitación y dos procesos quirúrgicos, Félix Bautista vuelve a estar entre los grandes.
Los Orioles de Baltimore reincorporaron este sábado al relevista dominicano, quien regresa a las Grandes Ligas por primera vez desde el 20 de julio de 2025. Su retorno representa una de las noticias más importantes para el bullpen de Baltimore en el tramo final de la temporada.
Bautista, de 31 años, llevaba desde febrero en la lista de lesionados de 60 días mientras completaba la recuperación de una cirugía en el hombro derecho. Ahora vuelve al equipo con la posibilidad de convertirse nuevamente en una pieza determinante del relevo, aunque Baltimore no tiene previsto apresurar su utilización.
El manager Craig Albernaz dejó claro que el dominicano no será enviado automáticamente al noveno inning.
«No vamos a forzarlo a asumir el papel del noveno inning», explicó Albernaz, quien dejó entrever que el equipo aumentará progresivamente la carga de trabajo del derecho y evaluará su utilización partido a partido.
La precaución tiene sentido. Bautista acaba de superar uno de los procesos de recuperación más exigentes de su carrera.
El dominicano se perdió toda la temporada 2024 después de someterse a una cirugía Tommy John en octubre de 2023.
Regresó en 2025 y alcanzó a participar en 35 encuentros, pero el 20 de julio volvió a sufrir un problema en el hombro derecho. Los estudios determinaron que necesitaba una nueva intervención quirúrgica para reparar un desgarro del manguito rotador y otro en el labrum, procedimiento realizado en agosto.
Aquella lesión volvió a apartarlo del montículo durante más de un año.
La espera comenzó a quedar atrás en agosto pasado, cuando Bautista inició su asignación de rehabilitación. El 23 de agosto realizó su primera aparición competitiva en 13 meses con Doble-A Chesapeake.
No fue un comienzo sencillo: permitió tres carreras, un hit y otorgó tres boletos en apenas un tercio de entrada. Sin embargo, el objetivo no era medir resultados inmediatos, sino recuperar sensaciones y aumentar gradualmente su carga de trabajo.
El proceso dio sus frutos.
Bautista completó nueve presentaciones de rehabilitación en las Menores, ocho de ellas con Triple-A Norfolk, donde terminó con efectividad de 2.35 en 7 2/3 entradas.
Esos números convencieron a Baltimore de que había llegado el momento de dar el siguiente paso.
El regreso de Bautista llega, además, en un momento particularmente importante para los Orioles.
El club decidió dar por terminada la temporada de Ryan Helsley, quien permanecía fuera desde el 30 de junio debido a molestias en el codo derecho.
Helsley había llegado durante el receso con un contrato de dos años y 28 millones de dólares para asumir temporalmente el puesto de cerrador mientras Bautista se recuperaba. Sin embargo, su temporada terminó con apenas 17 apariciones, 4.11 de efectividad y ocho salvamentos en 15 1/3 entradas.
Aunque lanzó una entrada perfecta durante su rehabilitación en Triple-A el 12 de septiembre, Baltimore optó por no acelerar su regreso cuando apenas quedaban ocho partidos en el calendario.
Así, el regreso de Bautista adquiere todavía mayor relevancia para un bullpen que vuelve a contar con uno de sus brazos más dominantes.
Cuando está saludable, Bautista ha demostrado que puede cambiar el rumbo de un partido desde el montículo.
Desde su debut en 2022 acumula 67 salvamentos y una efectividad de 2.01 en 156 apariciones. Su temporada 2023 fue especialmente brillante: consiguió 33 rescates, fue seleccionado al Juego de Estrellas y recibió el premio Mariano Rivera al Relevista del Año de la Liga Americana.
En 2025, antes de sufrir la lesión, registró 2.60 de efectividad y 19 salvamentos en 35 encuentros.
Ahora, sin embargo, el objetivo inmediato no será recuperar de golpe aquellas cifras, sino volver a sentirse completamente cómodo sobre el montículo.
Baltimore sabe lo que puede aportar Bautista cuando está al cien por ciento, pero también conoce el largo camino que ha tenido que recorrer para regresar.
Por eso, el regreso del dominicano llega acompañado de expectativa, pero también de paciencia.
Después de 14 meses fuera, Félix Bautista vuelve a ponerse el uniforme de los Orioles. El próximo desafío será demostrar que aquel brazo que tantas veces cerró partidos para Baltimore todavía está listo para escribir otro capítulo en las Grandes Ligas.