El veterano escolta acordó una extensión de tres años y 97 millones de dólares y seguirá siendo una pieza clave del proyecto de Cleveland.
Los Cleveland Cavaliers aseguraron la continuidad de una de sus principales figuras. James Harden llegó a un acuerdo para permanecer en la franquicia por tres temporadas y 97 millones de dólares, según informaron sus agentes a Shams Charania, de ESPN.
El nuevo contrato incluye una opción de jugador y una cláusula de compensación por traspaso (trade kicker), un acuerdo que refuerza el compromiso de ambas partes después de una segunda mitad de temporada en la que Harden se convirtió en una pieza importante del equipo.
El jugador había rechazado en junio su opción de jugador de 42.3 millones de dólares con la intención de explorar el mercado. Sin embargo, las negociaciones terminaron con el regreso del 11 veces All-Star a Cleveland mediante un contrato multianual.
Los Cavaliers adquirieron a Harden en febrero procedente de Los Angeles Clippers, en una operación que envió a Darius Garland a Los Ángeles junto con una selección de segunda ronda del draft.
Desde su llegada, Harden respondió con números importantes. En 26 partidos de temporada regular con Cleveland promedió 20.5 puntos, 7.7 asistencias y 4.8 rebotes, aportando experiencia, capacidad de creación y liderazgo a un equipo que buscaba dar un paso adelante en la Conferencia Este.
Su influencia también se trasladó a los playoffs. Los Cavaliers alcanzaron las finales de la Conferencia Este por primera vez desde 2018, recuperando protagonismo entre los principales contendientes de la NBA.
El peso de Harden dentro del proyecto de Cleveland no se limita a lo que hace durante los partidos. El veterano tuvo un papel importante en el reclutamiento de Peyton Watson, una de las recientes incorporaciones de los Cavaliers.
Según los informes, Harden mantuvo una comunicación constante con Watson durante la agencia libre y fue una de las figuras que ayudó a convencerlo de unirse al proyecto de Cleveland.
Watson llegó mediante un acuerdo de firma y traspaso que involucró a cinco equipos y habría firmado por cuatro años y 88 millones de dólares, con una opción de jugador y una cláusula de compensación por traspaso.
Con Harden asegurado y Watson como nueva pieza del proyecto, Cleveland comienza a dibujar un equipo con mayor profundidad y experiencia, pero también con la mirada puesta en algo más ambicioso: competir seriamente por el título de la NBA.
Para los Cavaliers, la renovación de Harden representa mucho más que conservar a una estrella. Es una declaración de intenciones. El equipo encontró en el veterano base una figura capaz de generar juego, liderar y elevar el nivel de sus compañeros, y ahora apuesta por mantener esa fórmula durante los próximos años.