Argentina busca despejar las dudas ante una sólida Suiza por un puesto en las semifinales del Mundial

La selección de Argentina llega a los cuartos de final del Mundial con el ánimo por las nubes, pero también con varias interrogantes por resolver. Después de protagonizar una espectacular remontada para vencer 3-2 a Egipto en los octavos de final, la Albiceleste intentará dar un golpe de autoridad este sábado cuando enfrente a Suiza en el Arrowhead Stadium de Kansas City.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni sufrió más de la cuenta en sus dos compromisos anteriores. Primero necesitó tiempo extra para superar a Cabo Verde y, días después, levantó un 2-0 en contra con tres goles en apenas 13 minutos frente a Egipto para mantener vivo el sueño de defender el título mundial.

Las victorias han llegado cargadas de emoción, pero también han dejado claro que el campeón vigente todavía está lejos de mostrar su mejor versión.

«Estamos bien, pero seguramente tengamos que mejorar porque nos hicieron cuatro goles en los últimos dos partidos», reconoció el defensor Cristian «Cuti» Romero. «Nos molesta que nos hagan goles».

Como ha ocurrido durante buena parte del torneo, Lionel Messi volvió a ser el gran protagonista en la remontada frente a Egipto. El capitán argentino lideró al equipo cuando más lo necesitaba y continúa encabezando el ataque junto a figuras como Julián Álvarez, Enzo Fernández y Lautaro Martínez.

Scaloni, sin embargo, sabe que el reto ante Suiza exigirá una actuación mucho más equilibrada.

«Para Suiza no deja de ser una preocupación tener los jugadores que tenemos en la cancha», afirmó el seleccionador argentino.

El técnico considera que su equipo mejoró respecto al partido anterior, aunque admite que todavía existen aspectos por corregir, especialmente en defensa.

«Más allá del partido con Cabo Verde, que jugamos hasta el minuto 120, y contra Egipto jugamos mejor, pero con errores puntuales. No siempre se puede jugar tan bien como en Qatar. Es muy difícil», explicó.

A pesar del buen momento colectivo, Scaloni mantiene abiertas dos decisiones importantes para el once titular.

La primera está en el lateral derecho, donde Nahuel Molina y Gonzalo Montiel siguen disputándose un lugar. Ante Egipto, Molina tuvo dificultades y el ingreso de Montiel aportó mayor profundidad ofensiva, además de una buena conexión con Messi por la banda derecha.

La otra duda continúa siendo el puesto de centrodelantero. Julián Álvarez ha sido titular, aunque todavía no logra estrenarse como goleador en el torneo, mientras que Lautaro Martínez volvió a responder desde el banquillo con una actuación decisiva.

El seleccionador ha reiterado que no contempla utilizar a ambos delanteros desde el inicio, ya que considera que el equipo perdería equilibrio táctico.

Otro tema que sigue generando conversación es el de los penales. Messi ha fallado dos durante este Mundial y acumula cuatro errores desde los doce pasos en la historia del torneo, una cifra sin precedentes. Aun así, será el propio capitán quien decida si asume nuevamente esa responsabilidad en caso de que Argentina disponga de un penal ante Suiza.

Aunque Argentina parte como favorita sobre el papel, Suiza llega convencida de que puede dar la sorpresa.

El equipo dirigido por Murat Yakin nunca ha alcanzado las semifinales de una Copa del Mundo y no disputaba unos cuartos de final desde el Mundial de 1954. Sin embargo, ha construido su campaña sobre una defensa muy sólida que apenas ha recibido tres goles en cinco partidos.

En los octavos de final neutralizó durante 120 minutos a Colombia y a su principal figura, Luis Díaz, antes de imponerse en la tanda de penales.

Granit Xhaka, Manuel Akanji, Nico Elvedi, Remo Freuler y el guardameta Gregor Kobel lideran un bloque que ha sido una de las defensas más consistentes del campeonato.

«Sabemos que Argentina tiene muchísimas virtudes. Pocos mencionan las virtudes de Suiza. Mañana se hablará en la cancha y vamos a demostrar lo que somos capaces», aseguró el capitán suizo Granit Xhaka.

La única baja importante para los europeos seguirá siendo el joven Johan Mazambi, quien continúa recuperándose de una lesión de rodilla.

Argentina llega respaldada por una impresionante estadística. La selección no pierde una eliminatoria de un gran torneo desde las semifinales de la Copa América de 2019 y acumula once partidos invicta en Copas del Mundo desde Qatar, anotando más de un gol en cada uno de ellos.

Messi también continúa ampliando su leyenda. El capitán suma 21 goles en Mundiales, récord absoluto, comparte el liderato de la tabla de goleadores del torneo con Kylian Mbappé, ambos con ocho tantos, y ha marcado al menos un gol en seis partidos consecutivos de eliminación directa.

«Está más resolutivo y el equipo lo ayuda un montón. Mientras él quiera, va a ser el mejor», afirmó Scaloni sobre el astro argentino.

Además, Messi guarda un grato recuerdo de Suiza. En el Mundial de Brasil 2014 asistió a Ángel Di María para el gol de la victoria en los octavos de final, cuando Argentina avanzó gracias a un tanto en el minuto 117.

El vencedor del duelo entre Argentina y Suiza avanzará a las semifinales, donde enfrentará al ganador del choque entre Inglaterra y Noruega, una serie que tendrá como gran atractivo el desafío de frenar al goleador Erling Haaland.

Con el pronóstico de temperaturas cercanas a los 30 grados Celsius y pocas probabilidades de lluvia en Kansas City, el escenario está listo para un partido que pondrá a prueba la jerarquía de Argentina y la resistencia de una Suiza que quiere seguir haciendo historia.

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