Inglaterra y Noruega protagonizarán este sábado uno de los partidos más esperados de los cuartos de final del Mundial de Fútbol, cuando se enfrenten desde las 5:00 de la tarde en el Hard Rock Stadium de Miami, con un protagonista indiscutible: Erling Haaland.
El delantero noruego llega convertido en una de las grandes figuras del torneo y será el principal desafío para una selección inglesa que aspira a confirmar su candidatura al título. Detener al goleador del Manchester City se ha convertido en la prioridad del equipo dirigido por Thomas Tuchel.
«¿Alguien ha detenido alguna vez a Erling Haaland? No estoy seguro, pero vamos a intentarlo», comentó el volante inglés Morgan Rogers, reflejando el enorme respeto que genera el atacante escandinavo.
Haaland acumula siete goles en la Copa del Mundo, apenas uno menos que los líderes de la tabla de goleadores, Kylian Mbappé y Lionel Messi. Su capacidad para aparecer en ráfagas goleadoras ha sido una constante durante el campeonato y lo convierte en la principal amenaza para la defensa inglesa.
Sin embargo, Inglaterra también cuenta con un delantero en estado de gracia. Harry Kane ha firmado seis tantos en el torneo y atraviesa, según Tuchel, «el mejor momento de su carrera». El esperado duelo entre ambos atacantes promete ser uno de los grandes atractivos del compromiso.
Desde la concentración noruega, el seleccionador Ståle Solbakken restó protagonismo al enfrentamiento individual y recordó que el partido será un duelo colectivo.
«No es Haaland contra Inglaterra. Es Noruega contra Inglaterra. Kane es la gran carta de ellos y Haaland la nuestra», afirmó el técnico.
Uno de los jugadores que mejor conoce al goleador noruego es Nico O’Reilly, compañero suyo en el Manchester City. Para él, la clave no pasa por intentar frenarlo cuando ya tiene el balón.
«Todos sabemos el peligro que representa dentro del área. La mejor forma de defenderlo es evitar que reciba el balón en esas posiciones», explicó.
El encuentro también tendrá un significado especial para Haaland, quien nació en Inglaterra cuando su padre jugaba en el Leeds United.
«Es un partido muy especial para mí. Nací en Inglaterra, juego allí y ahora voy a enfrentarme a varios compañeros y amigos», señaló el delantero.
La conexión entre ambos equipos va más allá de Haaland. Nueve futbolistas noruegos militan actualmente en clubes ingleses, lo que añade un componente extra de conocimiento mutuo y rivalidad.
Ambas selecciones llegan impulsadas por victorias de gran impacto. Noruega eliminó al cinco veces campeón Brasil con un triunfo 2-1, mientras que Inglaterra sorprendió al anfitrión México al imponerse 3-2 en un intenso encuentro de octavos de final.
Bukayo Saka aseguró que el equipo ya dejó atrás la emoción de aquella victoria y está completamente enfocado en el nuevo reto.
«Teníamos que superar todo lo que vivimos contra México y concentrarnos en Noruega. Será un desafío diferente y estamos preparados», afirmó.
No todo son buenas noticias para Inglaterra. Declan Rice y Marc Guehi arrastran molestias físicas y son duda para el encuentro, mientras que Jarell Quansah no estará disponible tras recibir una suspensión de dos partidos por su expulsión frente a México.
En la previa, Haaland también aprovechó para lanzar una broma sobre la presión que rodea al conjunto inglés.
«Inglaterra es uno de los grandes favoritos. Así que espero que todos sigan poniendo toda la presión posible sobre ellos», dijo entre risas.
Carismático dentro y fuera del terreno de juego, Haaland se ha convertido en uno de los personajes más seguidos del Mundial. Sus goles, declaraciones y constante presencia en redes sociales lo mantienen en el centro de la conversación.
Con un boleto a las semifinales en juego, Inglaterra buscará encontrar la fórmula para contener al delantero más temido del campeonato. Si no lo consigue, el sueño mundialista de los ingleses podría terminar en Miami, mientras Noruega seguiría escribiendo una de las historias más memorables de su fútbol.