La celebración de la Noche del Orgullo en las Grandes Ligas volvió a generar debate, esta vez en San Francisco. La Major League Baseball (MLB) emitió una advertencia formal a varios jugadores de los Gigantes luego de que utilizaran mensajes bíblicos en sus gorras durante el partido del pasado viernes ante los Cachorros de Chicago.
El episodio ocurrió durante la derrota 5-1 de los Gigantes en el Oracle Park. El lanzador abridor Landen Roupp llamó la atención al subir al montículo con una inscripción manuscrita que decía “Gén. 9:12-16” sobre la gorra conmemorativa diseñada para la Noche del Orgullo, cuyo logotipo incluía los colores de la bandera arcoíris en apoyo a la comunidad LGBTQ+.
Roupp no fue el único. Los relevistas JT Brubaker y Ryan Walker también escribieron versículos bíblicos en sus gorras, mientras que el zurdo Sam Hentges decidió no utilizar la prenda especial del evento y jugó con la gorra tradicional del equipo.
La respuesta de la MLB no tardó en llegar. Aunque la liga no impuso multas ni suspensiones, sí recordó a los jugadores que las reglas prohíben modificar o personalizar cualquier parte del uniforme oficial sin autorización previa.
“La escritura en la gorra viola nuestras reglas y, de acuerdo con la práctica normal, hemos advertido a los jugadores sobre futuras violaciones”, señaló la oficina del comisionado en un comunicado.
Más allá de la cuestión reglamentaria, el caso ha reavivado la discusión sobre los límites entre la libertad de expresión individual y las políticas institucionales dentro del deporte profesional.
El pasaje citado por Roupp tiene un significado particular. Génesis 9:12-16 describe el pacto de Dios con la humanidad después del diluvio y presenta al arcoíris como símbolo de esa promesa divina. Para algunos observadores, la colocación de la referencia bíblica sobre el logotipo especial del Pride Night fue una manera de expresar una interpretación religiosa del símbolo.
Consultado por los medios tras el encuentro, Roupp defendió su decisión y aseguró que se trató de una manifestación de sus creencias personales.
“Es simplemente algo en lo que creo. Me mantengo firme en ello y estoy agradecido de que vivamos en un país donde tenemos la libertad de creer lo que queramos y expresar lo que queramos”, declaró el lanzador.
Mientras tanto, el dirigente de los Gigantes, Tony Vitello, aseguró que el cuerpo técnico desconocía las intenciones de los jugadores antes del partido. El estratega intentó bajar la tensión alrededor del incidente y explicó que dentro del equipo existe un ambiente donde los jugadores suelen expresar libremente sus convicciones personales.
El caso deja a los Gigantes y a la MLB en una posición delicada. Por un lado, la liga busca mantener la uniformidad y el cumplimiento de sus normas. Por otro, los jugadores defienden su derecho a expresar públicamente sus creencias religiosas.
Aunque la situación no pasó de una advertencia, el episodio se suma a una lista creciente de controversias en torno a las celebraciones del Pride Month en el deporte profesional, donde el equilibrio entre inclusión, libertad individual y reglamentos institucionales continúa siendo un tema de debate.