La cuenta regresiva terminó. La selección de Argentina, vigente campeona del mundo, comenzará este martes la defensa de su título cuando enfrente a Argelia en su debut por el Grupo J de la Copa del Mundo, en un partido programado para las 9:00 de la noche (hora dominicana).
A pocas horas del encuentro, la ciudad de Kansas se transformó en una extensión de Buenos Aires. Miles de aficionados argentinos se reunieron en el parque Mill Creek para protagonizar un multitudinario banderazo cargado de emoción, cánticos y esperanza, demostrando que la pasión albiceleste sigue tan viva como en Qatar 2022.
Las camisetas celestes y blancas dominaron el paisaje. Banderas gigantes con las imágenes de Lionel Messi y Diego Armando Maradona se elevaron sobre la multitud, mientras los hinchas entonaban canciones que recordaban las grandes gestas del fútbol argentino. Tampoco faltó el himno no oficial de aquella conquista mundialista: “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar”, que volvió a resonar con fuerza entre los seguidores.
Messi, capitán y máxima referencia del equipo, continúa siendo el gran símbolo de una generación que busca hacer historia nuevamente. Su camiseta número 10 fue una de las más vistas durante la celebración, aunque también apareció con frecuencia el dorsal 19, aquel con el que marcó su primer gol en una Copa del Mundo hace dos décadas frente a Serbia y Montenegro.
Además del astro rosarino, los aficionados mostraron su respaldo a otras piezas fundamentales del plantel, como el delantero Julián Álvarez y el arquero Emiliano Martínez, quienes llegaban con algunas dudas físicas de cara al estreno.
Sin embargo, el entrenador Lionel Scaloni llevó tranquilidad durante la conferencia de prensa previa al encuentro. El técnico confirmó que ambos futbolistas están disponibles para jugar.
Sobre Martínez, quien se recupera de una fractura en el dedo anular de la mano derecha, Scaloni aseguró que su evolución ha sido positiva.
“Está bien. Si todo sigue así, creo que va a jugar”, señaló el seleccionador.
Respecto a Julián Álvarez, explicó que el atacante superó los problemas en el tobillo que arrastraba en las últimas semanas y que podrá ser considerado para el compromiso.
“Ha dado resultado su recuperación y está disponible para mañana”, afirmó.
Aunque reconoció la importancia de comenzar el torneo con una victoria, Scaloni evitó catalogar el partido como decisivo y destacó la madurez emocional que ha desarrollado su grupo en los últimos años.
“No es fundamental, aunque sí importante. Hemos llegado hasta aquí porque aprendimos a jugar con tranquilidad. Esa fue una de las claves de nuestros éxitos recientes”, expresó.
El técnico también descartó que la condición de campeón defensor represente una presión excesiva para sus jugadores, asegurando que el equipo sabe manejar las expectativas que genera vestir la camiseta albiceleste.
Mientras tanto, la ilusión sigue creciendo entre los aficionados que llegaron desde distintos rincones del mundo para acompañar a su selección en el inicio de una nueva aventura mundialista.
La fiesta ya comenzó en las calles de Kansas. Ahora, Argentina espera trasladar esa misma energía al terreno de juego y dar el primer paso en el camino hacia un objetivo tan ambicioso como histórico: convertirse en bicampeón del mundo.