Mogadiscio, Somalia. — El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue recibido este miércoles como un héroe nacional tras regresar a su país luego de que Estados Unidos le negara la entrada cuando se disponía a participar en la Copa del Mundo de la FIFA.
Decenas de personas, entre aficionados, periodistas y autoridades, se congregaron en el Aeropuerto Internacional Aden Adde de Mogadiscio para darle la bienvenida al colegiado, considerado el mejor árbitro africano de 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF). En medio de aplausos, banderas y ramos de flores, Artan apareció vistiendo un chándal negro de la FIFA y terminó envuelto en la bandera nacional somalí, que usó como capa ante la multitud.
Visiblemente emocionado, el árbitro envió un mensaje de resiliencia tras el incidente migratorio:
“No estoy molesto porque me enviaron de vuelta desde Estados Unidos. Continuaré trabajando duro y no me desanimaré”, declaró Artan a la televisión pública somalí.
El colegiado también aseguró que mantiene intacta su ambición de llegar a lo más alto del arbitraje mundial:
“Les prometo que en el próximo Mundial llegaré mucho más lejos y haré historia”, añadió.
Artan agradeció además el apoyo recibido dentro y fuera de Somalia tras conocerse la decisión de las autoridades estadounidenses.
El presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, recibió al árbitro en su despacho presidencial y le expresó el “apoyo absoluto” del Estado y del pueblo somalí, destacando su “distinguida carrera deportiva global”, según la Agencia Nacional de Noticias Somalí (SONNA).
Desde el gabinete de Defensa, el ministro Ahmed Moallim Fiqi subrayó que Artan “ha elevado el nombre del pueblo somalí” y afirmó que el revés sufrido en Estados Unidos no frenará su trayectoria profesional.
Por su parte, el ministro de Juventud y Deportes, Mohamed Abdulkadir Ali, expresó su deseo de que el árbitro llegue a convertirse en “el mejor del mundo”.
Posteriormente, miles de personas abarrotaron el estadio de Mogadiscio en una segunda bienvenida multitudinaria, donde ondearon banderas nacionales y mostraron pancartas con mensajes de apoyo.
El caso generó tensión diplomática después de que Artan fuera declarado “inadmisible” al aterrizar en Miami el pasado 6 de junio, procedente de Estambul, cuando se preparaba para integrarse al equipo arbitral del Mundial.
Un portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos explicó que la decisión se debió a “problemas detectados durante el proceso de verificación de antecedentes”.
El Gobierno somalí calificó el hecho de “lamentable” y anunció gestiones diplomáticas tanto con Washington como con la FIFA para obtener explicaciones.
Artan, elegido árbitro masculino del año 2025 por la CAF, estaba llamado a hacer historia como el primer somalí en arbitrar un partido en una Copa del Mundo. El episodio ha convertido su figura en símbolo de resiliencia deportiva en su país, donde ya es visto como una inspiración para nuevas generaciones.
La Copa del Mundo, que comienza este jueves y se disputará en Estados Unidos, México y Canadá hasta el 19 de julio, arranca así con un caso que ha trascendido lo deportivo para convertirse en un asunto de impacto político y social.