El error más amargo: los autogoles que han marcado la historia de los Mundiales.

En el fútbol, pocas acciones condensan tanta crueldad como un autogol. No hay celebración del rival, ni asistencia brillante: solo un instante de mala fortuna que puede cambiar el rumbo de un partido… o de una carrera. En la historia de la Copa Mundial de la FIFA, estos accidentes han dejado cicatrices profundas, especialmente cuando ocurren en escenarios decisivos.

Uno de los episodios más recordados ocurrió en el partido inaugural del Mundial de 2014 en Brasil. Apenas en el minuto 11, el lateral brasileño Marcelo desvió un centro raso del croata Nikica Jelavić hacia su propia portería, silenciando el Arena de São Paulo.

Fue un inicio traumático para el anfitrión en el torneo de Copa Mundial de la FIFA 2014. Sin embargo, la reacción de la selección local evitó que el error se convirtiera en tragedia: con un doblete de Neymar y un tanto de Oscar, Brasil remontó hasta imponerse 3-1.

Hasta la edición de Copa Mundial de la FIFA 2022, se habían registrado 54 autogoles en la historia del torneo, de un total de 2.720 goles. Aunque representan menos del 2 %, su impacto emocional suele ser desproporcionado.

La distribución de estos errores ha dejado datos llamativos: México lidera la estadística con cuatro autogoles, seguido por Marruecos y Bulgaria con tres cada uno. A ellos se suma un grupo amplio de selecciones con dos, entre ellas potencias como Brasil, Argentina y España.

En el extremo opuesto, los más beneficiados por estos infortunios han sido Francia (seis goles a favor por autogoles rivales), seguida por Alemania e Italia.

Algunas ediciones han concentrado más errores que otras. Suiza 1954 y Alemania 2006 registraron cuatro autogoles cada una, mientras que Francia 1998 llegó a seis.

Pero el récord absoluto pertenece a Copa Mundial de la FIFA 2018, donde se marcaron 12 autogoles, una cifra sin precedentes que representó más del 7 % de los goles del torneo.

Ni siquiera el partido más importante del fútbol mundial escapa a estos episodios. En la final de 2018, el delantero croata Mario Mandžukić protagonizó un autogol ante Francia, convirtiéndose en el único caso de este tipo en una final de Copa del Mundo.

Con el próximo Mundial expandido a más partidos en Copa Mundial de la FIFA 2026, el riesgo de ver nuevos capítulos de este tipo aumenta. Más minutos, más partidos y más presión significan también más oportunidades para que un simple error quede grabado en la historia.

Porque en el Mundial, un autogol no es solo una estadística: es un instante que puede definir reputaciones, partidos y hasta generaciones enteras de recuerdos.

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