Jugadores de MLB presionan por más agencia libre y salarios más altos en nuevas negociaciones laborales.

La Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas dio inicio formal a las negociaciones del próximo convenio colectivo con una propuesta agresiva que busca ampliar los derechos de agencia libre y arbitraje salarial, además de aumentar considerablemente el salario mínimo de los peloteros.

Durante una sesión celebrada el miércoles en las oficinas del sindicato en Manhattan, los jugadores presentaron un paquete económico que también incluye mayores mecanismos de control competitivo y un incremento en el reparto de ingresos entre las franquicias.

Entre los puntos más destacados de la propuesta figura casi duplicar el salario mínimo de las Grandes Ligas, así como ampliar el acceso de los jugadores jóvenes al arbitraje salarial y acelerar el camino hacia la agencia libre.

El sindicato también propuso crear un llamado “impuesto de integridad competitiva”, diseñado para penalizar a los equipos que mantengan nóminas demasiado bajas, incentivando así una mayor inversión en talento por parte de las organizaciones de mercados pequeños.

Además, los peloteros solicitaron que el umbral del impuesto de lujo aumente a 300 millones de dólares a partir de la próxima temporada.

Las negociaciones llegan en un momento delicado para el béisbol, ya que el actual convenio laboral expirará el próximo 1 de diciembre y existe la expectativa de que los dueños impongan un cierre patronal, mecanismo equivalente a una huelga empresarial bajo la legislación laboral estadounidense.

Los jugadores han reiterado que no aceptarán un tope salarial, tema que históricamente ha generado fuertes conflictos entre ambas partes.

“El deporte avanza en una dirección positiva”, expresó el lanzador Chris Bassitt, miembro del subcomité ejecutivo del sindicato, mediante un comunicado. “Hemos presentado propuestas diseñadas para continuar esa tendencia, apoyando a los clubes comprometidos con competir y compensando justamente a los jugadores por el trabajo que realizan”.

Sin embargo, las Grandes Ligas reaccionaron rápidamente mostrando su rechazo a las iniciativas sindicales. Glen Caplin, portavoz de MLB, afirmó que las propuestas podrían aumentar aún más la desigualdad económica entre equipos.

“Las propuestas de la Asociación reducen la cantidad transferida a los clubes con menores ingresos y debilitan el impuesto de equilibrio competitivo”, señaló Caplin. “Bajo este modelo, equipos como los Dodgers tendrían decenas de millones adicionales para gastar en nómina”.

Por su parte, Bruce Meyer, jefe interino del sindicato de jugadores, defendió el plan indicando que contempla un aumento del reparto de ingresos y garantizaría a cada equipo de mercado pequeño al menos 240 millones de dólares por temporada.

“Este sistema incluye protecciones adicionales para asegurar que los clubes prioricen ganar por encima de lucrar”, sostuvo Meyer.

A la reunión asistieron figuras como Marcus Semien, Sean Manaea y el venezolano Eugenio Suárez, mientras otros jugadores participaron de manera virtual.

Las conversaciones apenas comienzan, pero todo apunta a que las negociaciones entre jugadores y propietarios serán largas, tensas y determinantes para el futuro económico del béisbol profesional.

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