PITTSBURGH.— Los Cachorros de Chicago finalmente encontraron la fórmula para salir de su peor momento de la temporada. Con una ofensiva despiadada encabezada por Ian Happ, los Cubs derrotaron el miércoles 10-4 a los Piratas de Pittsburgh y pusieron fin a una racha de 10 derrotas consecutivas.
Happ fue la gran figura de la noche en su ciudad natal al conectar un decisivo jonrón de tres carreras que rompió un empate 4-4 en la sexta entrada. El batazo abrió las puertas a un rally de seis anotaciones que cambió completamente el rumbo del encuentro.
El jardinero también había aportado un sencillo remolcador de dos carreras en la primera entrada y terminó la jornada con cinco impulsadas. Además, extendió a 40 juegos consecutivos su cadena embasándose en Pittsburgh, una marca impresionante para el veterano bateador.
Chicago contó con contribuciones ofensivas en toda la alineación, con cinco jugadores conectando al menos dos imparables. Más adelante en el episodio decisivo, el emergente Michael Conforto disparó un cuadrangular de dos carreras que amplió la ventaja a 10-4 y terminó de sentenciar el partido.
Por los Piratas, Brandon Lowe había mantenido a su equipo en pelea gracias a un jonrón de tres carreras, mientras que el novato Konnor Griffin empató momentáneamente el marcador con un cuadrangular solitario en la cuarta entrada.
El relevo de los Cachorros respondió cuando más lo necesitaban. Jacob Webb (1-1) retiró la sexta entrada con tres ponches consecutivos para acreditarse la victoria.
La derrota fue para el dominicano Yohan Ramírez (2-2), castigado tras permitir el cuadrangular de Happ y cuatro carreras en apenas un tercio de episodio.
Con este resultado, Chicago entra en un capítulo poco común de la historia de las Grandes Ligas. Los Cachorros se convirtieron apenas en el segundo equipo en registrar dos rachas de 10 victorias y una de 10 derrotas en una misma temporada, uniéndose a los Dodgers de Los Ángeles de 2017.