El cubano Yordan Álvarez continúa viviendo un momento ofensivo espectacular. Por segundo juego consecutivo disparó dos cuadrangulares y condujo a los Astros de Houston a una victoria 4-3 sobre los Rangers de Texas la noche del miércoles.
Álvarez conectó su quinto jonrón en apenas tres partidos y alcanzó la cifra de 20 vuelacercas en la temporada, empatando esa misma noche con el japonés Munetaka Murakami, de los Medias Blancas de Chicago. El líder de las Grandes Ligas sigue siendo Kyle Schwarber, de Filadelfia, con 21 bambinazos.
El batazo decisivo llegó en la octava entrada, cuando el toletero cubano quebró un empate 3-3 con un enorme cuadrangular solitario de 448 pies frente al relevista Tyler Alexander. La conexión recordó el tablazo de 449 pies que había conectado la noche anterior en la derrota de Houston.
El primer jonrón de Álvarez había llegado en el cuarto episodio ante Jacob deGrom para igualar el marcador 2-2. Con ello, el slugger logró por primera vez en sus ocho temporadas en las Grandes Ligas conectar jonrones en partidos consecutivos.
Por los Rangers, Joc Pederson también tuvo una gran actuación ofensiva al disparar dos cuadrangulares solitarios y terminar de 4-3 con tres carreras anotadas. Su segundo vuelacercas acercó a Texas 4-3 en la octava entrada.
Houston amplió momentáneamente su ventaja cuando Christian Walker anotó desde la inicial gracias a un error en tiro del relevista Alexander durante un toque de sacrificio de Taylor Trammell.
En el montículo, el derecho Mike Burrows tuvo una sólida apertura por los Astros. El lanzador trabajó siete entradas, permitió cinco imparables y dos carreras, además de registrar seis ponches para mejorar su récord a 3-6.
El dominicano Enyel De Los Santos cerró con autoridad al retirar a los últimos cinco bateadores de Texas, incluyendo tres por la vía del ponche, para apuntarse su cuarto salvamento de la campaña.
Texas intentó reaccionar en la novena entrada, pero después de otorgarle boleto intencional a Álvarez, el relevista Gavin Collyer dominó a Walker con un ponche para sellar el triunfo de Houston.