Nueva York.– Los New York Knicks firmaron una actuación para la historia la noche del jueves al derrotar de manera contundente 140-89 a los Atlanta Hawks en el sexto partido de la serie, sellando su pase a la siguiente ronda de los playoffs de la NBA con la mayor victoria en postemporada en la historia de la franquicia.
Desde el inicio, el dominio de los Knicks fue absoluto. Cerraron el primer cuarto con una ventaja de 40-15, la mayor registrada en la era del reloj de posesión, y ampliaron la diferencia a 47 puntos al descanso, estableciendo un nuevo récord en la historia de los playoffs.
OG Anunoby lideró la ofensiva neoyorquina con 29 puntos en apenas 27 minutos, incluyendo 26 en la primera mitad, mientras que Mikal Bridges aportó 24 unidades. Por su parte, Karl-Anthony Towns volvió a brillar al registrar su segundo triple-doble de la serie, con 12 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias, consolidando su impacto integral en ambos lados de la cancha.
El encuentro también tuvo momentos de tensión, cuando Dyson Daniels y Mitchell Robinson fueron expulsados tras un altercado en el segundo cuarto, justo después de que los Knicks alcanzaran una ventaja de 50 puntos.
La superioridad ofensiva de Nueva York fue tal que superaron los 100 puntos cuando aún restaban 8:21 por jugar en el tercer cuarto, lo que permitió al cuerpo técnico dar descanso temprano a sus titulares.
Atlanta, por su parte, tuvo una noche para el olvido. Encestó apenas 12 de 39 tiros de campo en la primera mitad y acumuló 14 pérdidas de balón antes del descanso. Jalen Johnson fue el más destacado con 21 puntos, mientras que Nickeil Alexander-Walker, CJ McCollum y Jonathan Kuminga sumaron 11 unidades cada uno.
Con esta victoria por 51 puntos —igualando el sexto mayor margen en la historia de los playoffs—, los Knicks avanzan con autoridad y ahora esperan al ganador de la serie entre Boston Celtics y Philadelphia 76ers en las semifinales de la Conferencia Este.
Nueva York no solo ganó: envió un mensaje claro al resto de la liga.