La halterista dominicana enfrenta críticas por su apariencia mientras persigue convertirse en la número uno del mundo en los 81 kilogramos.
La historia de Yudelina Mejía no solo se mide en kilogramos levantados ni en medallas conquistadas. La atleta dominicana libra una batalla silenciosa fuera de la plataforma: la lucha contra los prejuicios y los estereotipos que todavía persisten en el deporte femenino.
Mientras continúa consolidándose como una de las principales figuras del levantamiento de pesas de la República Dominicana, Mejía enfrenta comentarios despectivos relacionados con su apariencia física, críticas que poco tienen que ver con su desempeño deportivo y mucho con los estándares impuestos sobre cómo debe lucir una mujer atleta.
A pesar de ello, la medallista panamericana mantiene intacta su determinación.
“Mi misión es convertirme en la mejor del mundo. Representar mi país de manera digna y llevar a la República Dominicana a lo más alto, aunque muchos de mis compatriotas no valoren eso. Yo sé el sacrificio que tengo que hacer para alcanzar ese nivel y cada comentario despectivo se convierte en gasolina para recorrer este camino”, expresó en entrevista concedida a Listín Diario.
La pesista, oriunda de El Seibo, reconoce que no siempre fue fácil manejar el impacto emocional de las críticas. Durante sus primeros años como atleta, el contraste entre el reconocimiento internacional y los cuestionamientos locales llegó a afectarla profundamente.
“Cuando era más joven y no contaba con el conocimiento que tengo ahora, sí me afectaba. Hoy no me importa lo que diga la gente; lo único que me interesa es representar a mi país”, afirmó.
Dentro de la selección nacional, sin embargo, asegura haber encontrado un entorno de apoyo y compañerismo que le ha permitido fortalecerse emocionalmente.
“Nosotros siempre estamos juntos para lo que cualquiera necesite. Ellos me apoyan en todo, incluso en el tema de la discriminación”, señaló.
Una historia construida desde el sacrificio
La vida de Yudelina cambió desde temprana edad cuando dejó su natal El Seibo para vivir con sus abuelos en San Pedro de Macorís. Allí comenzó su relación con el levantamiento de pesas gracias al impulso de su abuela, Reyna María García, quien buscaba mantenerla enfocada en actividades positivas.
En ese momento, sin embargo, sus sueños estaban lejos del deporte de alto rendimiento. Su meta era ingresar a la Policía Nacional.
“Desde siempre me gustó la institución, y cuando me explicaron que si me destacaba como atleta podía convertirme en policía, entonces le puse mayor atención”, recordó.
La muerte de su abuela en 2017 marcó profundamente su vida. Desde entonces, la atleta ha asumido una responsabilidad especial dentro de su familia, especialmente con su abuelo, José Peguero, a quien considera como un padre.
“Siempre tendré un vacío que no podré llenar. Esa era mi madre, mi amiga y mi hermana”, expresó con emoción.
Enfocada en la cima mundial
Actualmente, Mejía se encuentra concentrada en el ciclo olímpico rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, competencia que considera clave en su aspiración de convertirse en la mejor pesista del planeta en la división de 81 kilogramos.
La atleta asegura que 2025 ha sido el año más exigente de su carrera debido a la intensidad de las competencias y la preparación constante, aunque también ha sido una etapa decisiva para confirmar su nivel entre la élite internacional.
Los resultados respaldan sus palabras.
Mejía se proclamó campeona absoluta en el Campeonato de Mayores de Levantamiento de Pesas celebrado en Cali, Colombia, y además hizo historia al convertirse en la primera dominicana en conquistar una medalla de oro en un Campeonato Mundial, logro conseguido en Noruega.
Una carrera llena de logros
La trayectoria reciente de Yudelina Mejía la coloca entre las atletas más destacadas del deporte dominicano.
En los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 obtuvo la medalla de plata en los 81 kilogramos, además de sumar cuatro preseas en Campeonatos Panamericanos, incluyendo una medalla de oro.
También integró la delegación nacional que representó al país en los Juegos Olímpicos de París 2024, consolidando su nombre entre las máximas exponentes del levantamiento de pesas dominicano.
Más allá de las marcas y los títulos, Yudelina Mejía continúa demostrando que la fortaleza de un atleta no se mide por su apariencia, sino por su capacidad de resistir, levantarse y seguir luchando incluso cuando el peso más difícil no está sobre la barra, sino en la mirada de quienes juzgan desde fuera.