Los Yankees de Nueva York rompieron una cadena de cuatro derrotas consecutivas al imponerse el martes 6-2 a los Orioles de Baltimore, respaldados por una ofensiva oportuna y una sólida labor del lanzador Will Warren.
El encuentro comenzó con impacto inmediato, cuando Paul Goldschmidt conectó un cuadrangular ante el primer lanzamiento del juego, marcando el rumbo del partido. Fue el cuarto jonrón de Goldschmidt abriendo un encuentro en su carrera con los Yankees —y el segundo en los últimos cuatro días—, consolidando su buen momento ofensivo.
La ventaja se amplió rápidamente en el tercer episodio, cuando Trent Grisham disparó un jonrón de tres carreras que puso el marcador 6-0 a favor de Nueva York. Ambos batazos fueron conectados ante el zurdo Trevor Rogers, quien regresaba de la lista de lesionados tras una prolongada enfermedad.
Rogers (2-4) apenas pudo completar cuatro entradas en su regreso al montículo. Permitió seis carreras y seis imparables, elevando su efectividad a 5.77, una cifra considerablemente superior a la que registró en la temporada anterior.
En el lado de los Yankees, Will Warren (5-1) respondió con una actuación sólida, permitiendo solo dos carreras y cuatro hits en 5 2/3 entradas. El derecho mostró recuperación tras su salida anterior ante los Rangers de Texas, en la que había permitido seis carreras en cuatro episodios.
En el plano de movimientos en el roster, Nueva York convocó nuevamente desde Triple A al campocorto Anthony Volpe, procedente de Scranton/Wilkes-Barre. Como parte de los ajustes, el equipo colocó al panameño José Caballero en la lista de lesionados de 10 días debido a una fractura en un dedo. Se espera que Volpe sea titular en el juego de este miércoles, con el que concluirá la serie.
Con esta victoria, los Yankees buscan retomar el impulso en una etapa clave de la temporada, apoyados en el poder ofensivo y una rotación que empieza a mostrar estabilidad.