Yankees despiden a JT Brubaker en medio de una reestructuración profunda del bullpen.

Los New York Yankees continúan con su proceso de reestructuración profunda en medio de una temporada marcada por la inconsistencia y los cambios drásticos. En la jornada del 7 de agosto, la organización del Bronx tomó una nueva decisión en su cuerpo de lanzadores al despedir al relevista JT Brubaker, quien se convierte en agente libre tras no ser reclamado por ningún otro equipo luego de ser designado para asignación.

Brubaker, de 31 años, llegó a los Yankees en marzo de 2024 procedente de los Pittsburgh Pirates como parte de un cambio menor. Aunque no pudo participar en la campaña 2024 debido a una cirugía Tommy John, logró debutar esta temporada en junio y acumuló 12 apariciones, en las que registró un respetable promedio de carreras limpias de 3.38, con 10 ponches en 16.0 entradas lanzadas.

Pese a sus cifras sólidas, su salida parece obedecer más a la nueva dirección que toma la franquicia neoyorquina que a su desempeño sobre el montículo. Los Yankees han estado reformando agresivamente su bullpen en las últimas semanas, especialmente tras la fecha límite de cambios.

Con miras a consolidar su bullpen rumbo a la recta final de la temporada, el conjunto dirigido por Aaron Boone incorporó a tres brazos de alto perfil: David Bednar (Pirates), Jake Bird (Rockies) y Camilo Doval (Giants). No obstante, las expectativas puestas en estas adquisiciones se han visto frustradas.

Desde su debut conjunto, los tres relevistas han permitido un total combinado de nueve hits, nueve carreras y dos boletos en apenas 2.1 innings, lo que ha encendido las alarmas en la gerencia. A esto se suma el bajo rendimiento del veterano cerrador Devin Williams, cuya efectividad es de 5.44, y la irregularidad de Luke Weaver, que no ha logrado recuperar su forma tras una lesión en el tendón de la corva.

Pese a los refuerzos, los resultados no acompañan. Los Yankees han perdido cinco de sus últimos seis encuentros, incluyendo una dolorosa e inédita barrida ante los Miami Marlins, la primera en la historia de la franquicia frente al equipo de Florida.

Con un récord de 61-54, Nueva York ocupa el tercer lugar en la División Este de la Liga Americana, a 6.5 juegos de los Toronto Blue Jays. Sin embargo, aún se mantiene con vida en la lucha por la postemporada, gracias a una ventaja de 1.5 juegos sobre Cleveland Guardians en la carrera por el comodín.

La salida de Brubaker simboliza una transformación en curso que aún no da frutos concretos. El equipo ha tomado medidas decisivas para cambiar su destino, pero la falta de consistencia en el bullpen sigue siendo el talón de Aquiles.

Con poco margen de error y la presión al máximo, los Yankees deberán encontrar la fórmula ganadora en las semanas venideras si quieren conservar su lugar en los playoffs y evitar otra temporada decepcionante. La pregunta que queda es: ¿Serán estos movimientos suficientes para recuperar la senda del triunfo?

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