Washington, D.C. — James Wood no pudo haber elegido mejor momento para explotar con el bate. Horas después de confirmarse su participación en el Home Run Derby, el joven jardinero de los Nacionales respondió con una actuación memorable: cinco imparables en cinco turnos y una victoria clave para Washington, que venció 8-4 a los Mets.
El prospecto convertido en figura no solo mostró su poder, también su capacidad de hacer contacto con autoridad. Conectó tres sencillos, un doble y un triple, quedándose apenas a un jonrón del ciclo en una noche mágica en el Nationals Park.
“Estoy viviendo un sueño. Me dijeron esta mañana lo del Derby y salí con toda la energía”, dijo Wood luego del partido, aún con la adrenalina visible. “Pero lo más importante fue ayudar al equipo a ganar”.
Con apenas 21 años, Wood ha sido una de las grandes historias del verano en la Liga Nacional. Su combinación de fuerza, velocidad y disciplina lo ha convertido en un elemento esencial de la ofensiva capitalina, que busca mantenerse en la pelea por el comodín.
El manager Davey Martinez no ocultó su orgullo por el desempeño de su jardinero estrella. “Es un talento especial. Lo que hizo hoy demuestra que está listo para los grandes escenarios”, comentó en rueda de prensa.
Además de su aporte ofensivo, Wood también hizo una jugada clave en el jardín central en la sexta entrada, atrapando una línea peligrosa que amenazaba con empatar el juego.
Su participación en el Derby de Jonrones genera ahora mayor expectativa, no solo por su potencia natural, sino también por el momento caliente que atraviesa en el plato. Los Nacionales, mientras tanto, celebran el ascenso de una nueva cara de su franquicia.