Wimbledon vuelve a encender el verano del tenis con un cuadro principal que ya promete emociones desde el primer día. Pero entre favoritos, cruces exigentes y jóvenes en ascenso, todas las miradas se las lleva una noticia que parecía imposible hace unos años: el regreso de Serena Williams a los 44 años, en el torneo donde construyó parte de su leyenda.
La estadounidense, sin ranking tras recibir una invitación especial de la organización, reaparece casi cuatro años después de su último partido individual. Su debut será ante la australiana Maya Joint (N.53), en un cruce que ya genera expectativa mundial. Y no estará sola en la pista londinense: también jugará dobles junto a su hermana Venus Williams, en otra imagen cargada de nostalgia para el tenis moderno.
Si supera su estreno, Serena podría seguir un camino lleno de posibles bombazos: una segunda ronda ante Alexandra Eala y un hipotético duelo en tercera contra la vigente campeona de Wimbledon, lo que elevaría aún más el nivel de un regreso ya de por sí histórico.
En el cuadro masculino, el número uno del mundo Jannik Sinner debutará ante Miomir Kecmanovic, en un estreno que le permite medir sensaciones tras un tramo exigente de temporada. El italiano llega con la presión de consolidar su dominio tras su título de Grand Slam en Roland Garros.
Por su parte, el alemán Alexander Zverev iniciará su camino ante Alexander Blockx, mientras intenta confirmar que su evolución en superficie rápida también puede llevarlo hasta las rondas decisivas.
Pero si hay un nombre que vuelve a acaparar titulares es el de Novak Djokovic. El serbio, a sus 39 años, persigue un histórico 25.º Grand Slam y ha quedado en un sector del cuadro aparentemente más favorable. Su primer gran examen podría llegar en octavos ante la joven promesa brasileña Joao Fonseca.
El torneo femenino también llega cargado de tensión en la parte alta del ranking. Aryna Sabalenka debutará ante la serbia Teodora Kostovic, mientras defiende su posición de privilegio en el ranking mundial.
Muy cerca aparece Iga Swiatek, que podría cruzarse más adelante con Serena Williams en un hipotético duelo que ya ilusiona a los aficionados.
Otra gran candidata es Elena Rybakina, que llega con opciones reales de asaltar el número uno del mundo si encadena una gran actuación en Londres. Su debut será ante Lois Boisson.
Y en la nueva generación, la rusa Mirra Andreeva arranca su participación ante Magda Linette, confirmando que el futuro ya está instalado en el presente del circuito.
La gran ausencia del torneo es la del español Carlos Alcaraz, todavía fuera de competición por lesión en la muñeca, dejando un vacío importante en el cuadro masculino.
En cambio, otro nombre histórico dirá adiós en Londres: el suizo Stan Wawrinka jugará su último Wimbledon a los 41 años, en un cierre de carrera que añade emoción extra al torneo.
El británico Jack Draper intentará convertirse en héroe local, aunque su debut no será sencillo: nada menos que el estadounidense Taylor Fritz, uno de los jugadores más sólidos sobre hierba.
Con regresos legendarios, jóvenes en ascenso y veteranos que se despiden, Wimbledon vuelve a presentarse como algo más que un torneo: un choque de eras. Y en el centro de todo, la imagen más potente de esta edición sigue siendo la misma: Serena Williams volviendo a pisar la hierba sagrada donde el tenis, una vez más, promete escribir historia.