Santo Domingo.– Para William Ozuna, la vida ha sido un equilibrio constante entre la disciplina del aula y la exigencia del deporte. Su rutina diaria, marcada por la enseñanza y el entrenamiento, refleja el compromiso de un hombre que ha dedicado más de tres décadas a formar no solo atletas, sino también ciudadanos.
Desde 2011, Ozuna preside la Federación Dominicana de Halterofilia, consolidándose como uno de los dirigentes más influyentes en esta disciplina. Paralelamente, suma 34 años como docente de educación física en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde ha dejado una huella profunda en generaciones de estudiantes.
Su historia no comenzó en la halterofilia. Inicialmente incursionó en la contabilidad, pero su destino cambió cuando un profesor lo introdujo al levantamiento de pesas. Aunque no destacó como atleta, encontró su verdadera vocación en la enseñanza y la formación.
“Cada estudiante representa un logro, como si fuera una medalla”, ha expresado Ozuna, quien compara el cierre de cada semestre académico con la preparación para una competencia. Para él, ver a sus alumnos desarrollarse profesionalmente es tan gratificante como alcanzar un podio deportivo.
Además de su rol educativo y deportivo, Ozuna también sirve como coronel en la Fuerza Aérea de la República Dominicana, institución a la que pertenece desde 1990, reafirmando su disciplina y vocación de servicio.
Uno de sus aportes más significativos ha sido establecer como norma que los atletas prioricen su formación académica. Bajo su liderazgo, figuras como Wanda Rijo y Yuderqui Contreras no solo brillaron en el deporte, sino que también alcanzaron desarrollo profesional fuera de las plataformas de competencia.
“Un atleta puede dejar de competir, pero nunca dejará de ser profesional”, sostiene Ozuna, convencido de que el verdadero éxito radica en la educación.
De cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, el dirigente se muestra optimista. Aunque reconoce que igualar el volumen de medallas de Barranquilla 2018 será difícil, confía en mejorar la calidad de los resultados, especialmente en preseas doradas.
La selección nacional, integrada por 12 atletas, ha seguido un riguroso programa de preparación que incluye entrenamientos en Jarabacoa y competencias internacionales. Por primera vez en mucho tiempo, los recursos han llegado de manera oportuna, un factor que Ozuna considera clave para alcanzar el éxito.
Con una vida dedicada al servicio, la educación y el deporte, William Ozuna encarna el espíritu de superación y compromiso. Su legado no se mide únicamente en medallas, sino en cada estudiante formado y en cada atleta que ha aprendido que el verdadero triunfo va más allá del podio.