Nueva York / Mónaco — Una noche cargada de emociones dejó dos historias muy distintas en el deporte internacional: en la NBA, los New York Knicks tomaron una ventaja crucial en las Finales ante unos San Antonio Spurs que se desmoronaron en el cierre; mientras que en la Fórmula 1, el joven Kimi Antonelli firmó una vuelta “mágica” para quedarse con la pole en el Gran Premio de Mónaco.
Victor Wembanyama no se escondió tras la derrota. Al contrario, asumió la responsabilidad después de un cierre caótico que dejó a los Spurs 2–0 abajo en la serie.
Los Spurs llegaron a tener una remontada encendida en el último cuarto, borrando una desventaja de 14 puntos con un parcial de 14–0 que los puso incluso arriba en el marcador. Wembanyama encendió la esperanza con un triple en el último minuto que parecía encaminar la victoria.
Pero el cierre fue un golpe duro.
Con el partido empatado en los segundos finales, Jalen Brunson atacó a Wembanyama en un duelo clave. El tiro fallado terminó en manos del francés, pero una mala lectura en transición derivó en una pérdida tras un pase a Stephon Castle. La jugada terminó en falta sobre Brunson y los Knicks retomaron el control.
Aunque los Spurs aún tuvieron una última posesión para ganar el partido, el tiro final de Wembanyama no entró.
“Esa la tiré. La he liado”, dijo el pívot tras el partido. “Necesito más compostura. Más control del juego.”
El equipo viaja ahora a Nueva York para el Juego 3, obligado a ganar al menos uno en el Madison Square Garden para mantener viva la serie.
Pese a liderar a los Spurs en anotación en la serie con 27,5 puntos por partido, su eficiencia ha caído (41% en tiros de campo y 27% en triples). Los Knicks han encontrado formas de atacarlo y mantenerlo lejos de su dominio habitual en defensa.
El entrenador de San Antonio, Mitch Johnson, fue claro: el equipo necesita elevar su nivel si quiere competir.
Mientras tanto, en la Fórmula 1, el italiano Kimi Antonelli volvió a ser protagonista.
El piloto de Mercedes se quedó con la pole position en el Gran Premio de Mónaco tras una vuelta decisiva que superó a Max Verstappen por apenas 0,043 segundos, consolidando su gran momento en la temporada.
“Fue una de esas vueltas mágicas. Pude juntarlo todo”, explicó Antonelli tras bajarse del coche.
La pole en Mónaco es especialmente valiosa por las dificultades de adelantamiento en el circuito urbano, lo que convierte al joven piloto en favorito para la carrera del domingo.
George Russell, su compañero y rival interno, quedó sexto y expresó dudas sobre el rendimiento del coche en distintos estilos de conducción.
Mientras Antonelli se prepara para defender una pole que podría ampliar su ventaja en el campeonato, Wembanyama y los Spurs enfrentan un escenario mucho más complicado: sobrevivir en unas Finales que, por ahora, se les escapan de las manos.
Dos deportes. Dos jóvenes estrellas. Dos caminos que empiezan a separarse en direcciones muy distintas.