El lanzador dominicano Walbert Ureña volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las revelaciones de la temporada al liderar la victoria de los Angelinos de Los Ángeles por 5-1 sobre los Cardenales de San Luis, en un partido definido desde la primera entrada.
Los Angelinos construyeron una ventaja de cinco carreras en el episodio inicial gracias a una ofensiva explosiva que conectó cinco de sus diez imparables de la noche. Jorge Soler impulsó dos anotaciones con un doblete, mientras que Jo Adell amplió la diferencia con un cuadrangular de dos carreras, respaldo más que suficiente para una sólida apertura de Ureña.
El derecho dominicano trabajó seis entradas, permitió una sola carrera, concedió seis imparables, ponchó a cinco bateadores y otorgó una base por bolas para conseguir su sexta victoria de la campaña (6-7).
Con esta actuación, Ureña redujo su efectividad a 2.78 en la temporada y a un destacado 2.49 en sus últimas 14 aperturas desde el pasado 1 de mayo, confirmando el gran momento que atraviesa en su año de novato.
En su primera salida tras la pausa del Juego de Estrellas, el dominicano también exhibió el poder de su brazo. Realizó 16 lanzamientos de 100 millas por hora o más, la misma cantidad que había registrado en sus primeros 17 encuentros de la temporada. Su envío más veloz fue un sinker de 101.5 mph dirigido a Jordan Walker durante la primera entrada, estableciendo su marca personal del año.
Los Cardenales evitaron la blanqueada en el quinto episodio gracias a un rodado para jugada de selección de JJ Wetherholt, que permitió anotar la única carrera del conjunto de San Luis.
Con este triunfo, los Angelinos extendieron su racha ganadora a tres juegos, su mejor seguidilla desde que enlazaron cuatro victorias entre el 9 y el 13 de junio, mientras que los Cardenales continúan atravesando un difícil momento al perder 10 de sus últimos 14 compromisos.
La actuación de Walbert Ureña vuelve a consolidarlo como una de las piezas más confiables de la rotación de Los Ángeles, combinando una recta de élite con el control necesario para dominar a los bateadores rivales y mantener a su equipo en la senda del triunfo.