Un solo swing bastó para que Vladimir Guerrero Jr. reescribiera la historia y encendiera una remontada de película en el Dodger Stadium. Su cuadrangular solitario en el octavo inning del juego dominical no solo recortó la ventaja de los Dodgers e impulsó una victoria clave de los Blue Jays (5–4), sino que también lo catapultó a un lugar privilegiado entre los mejores primeras bases ofensivos de todos los tiempos en la Liga Americana.
Con ese batazo, Guerrero Jr. alcanzó los 390 extrabases en sus primeras siete temporadas en Grandes Ligas, dejando atrás los 389 de Don Mattingly, leyenda de los Yankees y actual coach de banca de Toronto. Superar a Mattingly no es un detalle menor: MVP de la Liga Americana en 1985, seis veces All-Star, campeón bate y ganador de nueve Guantes de Oro, su legado ha sido referencia durante décadas en la posición.
La marca alcanzada por Guerrero lo sitúa ahora en un listado de élite que incluye nombres como Lou Gehrig, Hank Greenberg, Jason Giambi, Eddie Murray, Frank Thomas, Mark Teixeira, José Abreu y Hal Trosky. Por delante en extrabases dentro del mismo rango de tiempo, solo aparecen Giambi (422), Gehrig (424), Greenberg (439) y Thomas (441), cifras que Vladdy tiene al alcance si mantiene su ritmo ofensivo actual.
El cuadrangular ante el relevista Blake Treinen fue el punto de partida de una reacción espectacular de Toronto. Addison Barger había sacado la pelota justo antes, y en el noveno, Ernie Clement firmó el desempate con otro vuelacercas ante Alex Vesia. El bullpen canadiense sostuvo la ventaja en un noveno episodio con bases llenas, cerrando la puerta para evitar la barrida ante los Dodgers.
Guerrero Jr. terminó el encuentro de 4–2, con cuadrangular, dos impulsadas y una anotada, consolidando su temporada 2025 con 19 jonrones y una producción ofensiva consistente que justifica el megacontrato de 14 años y 500 millones de dólares que firmó en abril, el mayor en la historia de la franquicia.
Pero más allá de la victoria del domingo y de las estadísticas, el momento tiene una carga simbólica especial: Don Mattingly, el hombre al que acaba de superar, es su coach diario, testigo directo del ascenso de una nueva estrella que está dejando su propia huella en la historia de la MLB.
A sus 26 años, Guerrero Jr. no solo representa el presente de los Blue Jays, sino también un vínculo viviente entre generaciones de bateadores de poder que han dominado la primera base. Su nombre ya se menciona junto a leyendas, y si algo dejó claro el domingo es que su historia apenas comienza a escribirse.