El lanzador dominicano Framber Valdez volvió a demostrar su capacidad de ajuste y dominio en la lomita, liderando a los Detroit Tigers a una victoria 5-2 sobre los Atlanta Braves, en un partido donde su resiliencia marcó la diferencia.
Valdez tuvo un comienzo titubeante al permitir dos carreras en los primeros episodios, pero lejos de perder el control del encuentro, hizo los ajustes necesarios y neutralizó por completo a la ofensiva rival el resto de su salida. El zurdo completó seis entradas de calidad, en las que ponchó a ocho bateadores sin otorgar boletos, mostrando un dominio absoluto tras superar las dificultades iniciales.
“Después de esas primeras entradas, hice los ajustes necesarios. Me enfoqué en atacar la zona y confiar en mis pitcheos”, expresó el serpentinero tras el compromiso, resaltando su capacidad para corregir en pleno desarrollo del juego.
La actuación del dominicano fue clave para mantener a Detroit en la pelea hasta que la ofensiva respondió en los innings finales, respaldando una labor monticular que puede marcar un punto de inflexión en su temporada.
“Lo importante fue mantenernos en el juego. Sabía que la ofensiva iba a responder en algún momento”, agregó Valdez, evidenciando la confianza que mantiene en su equipo.
Con esta salida, Valdez no solo firma una presentación sólida, sino que también envía un mensaje claro: su consistencia está de regreso y su rol dentro de la rotación de los Tigres sigue siendo fundamental en las aspiraciones del conjunto.