Una protesta propalestina obliga a cancelar el final de la 11ª etapa de la Vuelta a España.


La 80ª edición de la Vuelta Ciclista a España vivió este miércoles una jornada sin precedentes al cancelarse el final de la undécima etapa en Bilbao por motivos de seguridad, tras una manifestación propalestina que obligó a detener la carrera antes de la línea de meta.

La dirección de la Vuelta anunció que, debido a la situación generada en los últimos kilómetros, «los tiempos de la clasificación general se tomarán a 3 kilómetros de la línea de meta» y que «no habrá ganador de etapa», una decisión inusual en una de las tres grandes vueltas del calendario ciclista mundial.

Durante la primera pasada del pelotón por la línea de meta, decenas de manifestantes propalestinos se concentraron a lo largo de la recta final, algunos de ellos intentando incluso forzar las barreras de seguridad. Las fuerzas del orden se desplegaron rápidamente para contener la protesta, centrada en la presencia del equipo Israel-Premier Tech, blanco de múltiples acciones desde el inicio de la carrera.

El danés Jonas Vingegaard, líder de la clasificación general y dos veces campeón del Tour de Francia, se mantenía en cabeza junto al británico Tom Pidcock antes del corte de los últimos tres kilómetros. Pese a su esfuerzo, no pudo disputar una victoria que tenía un significado personal:

«Hoy es el primer cumpleaños de mi hijo. Quería ganar por él, es una pena», declaró el ciclista de 28 años al término de la etapa neutralizada.

Desde el inicio de la presente edición, se han producido protestas diarias contra la presencia del equipo israelí. El martes, el italiano Simone Petilli sufrió una caída relacionada con una acción de protesta, lo que reavivó las preocupaciones sobre la seguridad de los corredores.

En la quinta etapa, celebrada en Figueres, Cataluña, activistas con banderas palestinas intentaron bloquear el paso del pelotón durante la contrarreloj por equipos. La situación ha provocado un creciente debate dentro del pelotón y entre los organizadores.

El director técnico de la Vuelta, Kiko García, llegó a sugerir públicamente que la escuadra israelí debería considerar su salida voluntaria:

«Solo hay una solución ahora mismo, que el propio equipo de Israel se dé cuenta de que estando aquí no facilita la seguridad de todos los demás. Pero nosotros no podemos tomar esa decisión», declaró a la radio Cadena SER.

El equipo Israel-Premier Tech respondió con firmeza a través de un comunicado en el que rechaza la idea de abandonar:

«Israel-Premier Tech es un equipo ciclista profesional y como tal sigue decidido a participar en la Vuelta. Toda otra alternativa crearía un precedente peligroso en el ciclismo».

El incidente ha generado también reacciones políticas. El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, condenó los actos que alteraron la etapa:

«Lo que hoy hemos visto son comportamientos incívicos que atentan contra la seguridad y la convivencia», afirmó, aunque reafirmó la «solidaridad con Gaza y Palestina».

Por su parte, la ministra española de Infancia y Juventud, Sira Rego, de origen palestino, expresó su apoyo a las manifestaciones:

«Las protestas en La Vuelta demuestran nuestro compromiso con la paz y los derechos humanos. En Palestina, más de 63.000 personas ya no se sienten en peligro porque han sido asesinadas por Israel. Basta ya», escribió en su cuenta de BlueSky.

La política exterior del Gobierno de España, liderado por el socialista Pedro Sánchez, ha dado un giro claro hacia el apoyo a Palestina, culminando en el reconocimiento oficial del Estado palestino en mayo de 2024, junto a Irlanda y Noruega. Esta postura ha sido aplaudida por varios países árabes, pero ha deteriorado las relaciones diplomáticas con Israel, cuyo gobierno retiró a su embajadora en Madrid.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) condenó los incidentes y reiteró la necesidad de mantener la neutralidad política en el deporte, en línea con los principios del Movimiento Olímpico.

Pese a la cancelación del final de la etapa 11, la Vuelta a España continuará este jueves con la duodécima jornada entre Laredo y Los Corrales de Buelna, un recorrido de media montaña con dos puertos destacados: Alisas (segunda categoría) y Collada de Brenes (primera categoría).

Se espera que las autoridades refuercen el dispositivo de seguridad, ante la posibilidad de nuevas protestas en las próximas etapas.

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