UCLA y Gabriela Jáquez arrasan a South Carolina y conquistan el March Madness femenino.

Las UCLA Bruins escribieron una página histórica este domingo al proclamarse campeonas del torneo femenino de la NCAA tras aplastar 79-51 a las South Carolina Gamecocks en la gran final del March Madness. El triunfo marca el primer título universitario femenino del programa desde 1978 y culmina una temporada de redención absoluta.

Con una actuación estelar, Gabriela Jáquez lideró a las Bruins con 21 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias, dominando ambos lados de la cancha y marcando el ritmo del partido desde el inicio. UCLA, que cerró la campaña con un impresionante récord de 36-1, no estuvo en desventaja en ningún momento de toda la Final Four, confirmando su superioridad en el tramo decisivo del torneo.

El equipo angelino tomó control temprano en la final y se fue al descanso con ventaja de 36-23. Cualquier intento de reacción de South Carolina se desvaneció rápidamente en el tercer cuarto, cuando UCLA amplió la diferencia hasta los 20 puntos (46-26), el mayor déficit sufrido por las Gamecocks en toda la temporada.

Un canasto en transición de Jáquez que puso el marcador 48-26 terminó de sentenciar el partido, obligando a la entrenadora Dawn Staley a pedir tiempo muerto en un intento desesperado por reorganizar a su equipo. Sin embargo, el dominio de las Bruins fue total hasta el bocinazo final.

Este campeonato representa un giro radical respecto a la temporada pasada, cuando UCLA sufrió una dura derrota en semifinales ante UConn. Aquella caída sirvió como combustible para un equipo que llegó enfocado desde el primer día de entrenamientos, decidido a completar la misión.

“Terminar así lo es todo. Este era el plan y lo hemos cumplido. La mente es muy poderosa; llevábamos preparándonos para esto desde el 25 de septiembre”, declaró Jáquez tras el partido, visiblemente emocionada. “Sabía que lo íbamos a conseguir. Me había imaginado este momento muchas veces”.

A pesar de la brillante actuación de Jáquez en la final, el premio a la Jugadora Más Valiosa del torneo fue para su compañera Lauren Betts, quien aportó 14 puntos y 11 rebotes en el partido decisivo. La pívot, de 2,01 metros, fue clave durante todo el campeonato con su presencia dominante en la pintura.

El título no solo consolida a UCLA como una potencia histórica del baloncesto universitario —tradicionalmente en la rama masculina—, sino que marca el inicio de una nueva era para su programa femenino, ahora también en la cima del deporte colegial.

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