El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que asistirá al tercer partido de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, programado para el lunes 8 de junio en el icónico Madison Square Garden.
El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde el mandatario también indicó que evalúa la posibilidad de asistir al cuarto encuentro de la serie, previsto para el 10 de junio, lo que aumentaría aún más la atención mediática alrededor del evento deportivo.
La presencia del presidente ha motivado un refuerzo en los protocolos de seguridad en uno de los escenarios más emblemáticos del deporte estadounidense, ubicado en el corazón de Manhattan. Autoridades locales y federales preparan un operativo especial debido a la relevancia del evento y la figura política involucrada.
Los Knicks disputan sus primeras Finales de la NBA desde 1999 y llegan impulsados por una destacada actuación en el primer partido de la serie. El equipo neoyorquino busca volver a la cima del baloncesto profesional en una temporada histórica para la franquicia.
Durante sus declaraciones, Trump elogió el rendimiento de la joven estrella de San Antonio, Victor Wembanyama, a quien describió como un talento excepcional. “Wemby es un gran jugador… me preguntaba cómo se puede defender a un jugador de 2.26 metros con un tiro excelente, pero encontraron la manera”, comentó el presidente.
La asistencia de Trump lo colocaría como el primer presidente en ejercicio en acudir a unas Finales de la NBA desde Barack Obama, quien asistió a un partido de playoffs en 2015 entre los Chicago Bulls y los Cleveland Cavaliers.
La serie entre Knicks y Spurs enfrenta a dos franquicias con trayectorias históricas y realidades distintas, pero con un mismo objetivo: conquistar el trofeo Larry O’Brien y consagrarse campeones de la NBA en una de las temporadas más seguidas de los últimos años.