Trey Yesavage hace historia con debut sin hits ante los Yankees en la postemporada.

TORONTO — El béisbol vive de sus momentos mágicos, y el domingo en el Rogers Centre fue testigo de uno de esos que quedan marcados para siempre. Trey Yesavage, un novato de apenas 22 años, debutó en la postemporada con una actuación que rozó lo perfecto y deslumbró al mundo del béisbol: 5 1/3 entradas sin permitir hit y 11 ponches frente a los Yankees de Nueva York.

En apenas seis meses, Yesavage ha pasado de enfrentar adolescentes en Clase A a dominar a la ofensiva más poderosa de las Grandes Ligas en pleno octubre. Su extraordinaria salida en el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Americana no solo ayudó a los Blue Jays a igualar la serie, sino que también lo inscribió en los libros de historia del club.

La presentación de Yesavage no fue solo impactante por su calidad, sino por los registros que impuso:

  • Nuevo récord de la franquicia: Superó el máximo de ponches para un lanzador de los Blue Jays en postemporada (11), dejando atrás a figuras como David Price, Juan Guzmán y Dave Stieb, quienes compartían la marca anterior con 8.
  • Segundo más joven en lograrlo: Con 22 años y 69 días, es el segundo lanzador más joven en la historia de la postemporada en ponchar a más de 10 bateadores. Solo John Candelaria lo superó (14 ponches en 1975 con 21 años y 335 días).
  • Dominio desde el inicio: Igualó el récord de más ponches (10) en las primeras cuatro entradas de un juego de postemporada, hazaña que solo había logrado Patrick Corbin en 2019.

“Estoy hecho para esto”, dijo Yesavage el sábado, en la conferencia previa al juego. No fue arrogancia; fue una advertencia. El domingo, respaldó sus palabras con una frialdad inquebrantable sobre el montículo.

El momento más representativo de su dominio ocurrió en su primer enfrentamiento ante Trent Grisham. Con cuenta de 1-2, Grisham pidió tiempo para recomponerse. Yesavage, con la pelota en lo alto del guante, no se movió un centímetro, esperando con mirada fija. Al reanudarse el turno, soltó un devastador splitter que dejó sin oportunidad al bateador. Fue el primero de 11 ponches que marcaron su noche.

Desde ahí, cada entrada fue una muestra de temple y talento. Cuando el mánager John Schneider decidió levantarlo del juego en el sexto inning, el público respondió con una mezcla de abucheos y ovación. Nadie quería que se fuera. Pero ya había dejado su huella.

Seleccionado en la primera ronda del Draft de 2024, Yesavage lanzó su primer pitcheo profesional hace apenas seis meses. Desde entonces, ha recorrido todos los niveles del sistema de ligas menores de Toronto: Clase A, Clase A Superior, Doble A y Triple A. Un ascenso meteórico pocas veces visto, que ahora culmina con una actuación de leyenda en octubre.

Los Blue Jays tienen motivos para soñar. Yesavage no solo ha llegado, lo ha hecho en el escenario más grande y con la presión más intensa. Y lo ha conquistado.

Ahora, el béisbol espera con ansias su próxima apertura. Porque cuando una estrella nace en octubre, todo el mundo toma nota.

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