Tadej Pogacar volvió a escribir su nombre con letras doradas en la historia del ciclismo mundial al conquistar este domingo su cuarto Tour de Francia. El esloveno, de 26 años, se impuso con autoridad en la edición 2025 de la Grande Boucle, tras haber hecho lo propio en 2020, 2021 y 2024. Con esta victoria, iguala en número de títulos al británico Chris Froome y se coloca a una sola corona de las leyendas absolutas de la carrera: Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin, cada uno con cinco títulos.
La última etapa, como es tradición, culminó en los Campos Elíseos de París, adonde regresó la ronda gala tras su inusual final en Niza el año pasado, motivado por los preparativos para los Juegos Olímpicos de París 2024. El cierre tuvo un ingrediente especial con el ascenso al barrio de Montmartre, de 1,1 kilómetros y un 5,9% de pendiente media, que puso emoción a una jornada marcada por la lluvia.
Pese a que Pogacar aspiraba a cerrar el Tour con un nuevo triunfo de etapa —que hubiera sido su quinto parcial en esta edición—, fue el belga Wout van Aert, del equipo Visma-Lease a Bike y compañero de Jonas Vingegaard, quien se llevó el honor. En una jornada pasada por agua y con los tiempos neutralizados a falta de 50 kilómetros por razones de seguridad, Van Aert atacó en el tercer y último ascenso del día, superando al maillot amarillo y cruzando en solitario la meta, 19 segundos por delante.
El esloveno, que además del maillot amarillo también se coronó como el mejor escalador del Tour al vestir el maillot de lunares, finalizó cuarto en la etapa. Su desempeño global, sin embargo, fue incontestable: dominó las montañas, aguantó con solidez en la contrarreloj y se mostró ofensivo en las etapas clave, imponiéndose al danés Jonas Vingegaard, quien fue segundo en la clasificación general a 4 minutos y 24 segundos.
Ni la lluvia impidió que miles de aficionados se congregaran en las calles de París para recibir a los héroes del Tour. Desde las bailarinas del Moulin Rouge bailando cancán bajo sus paraguas hasta artistas callejeros retratando a Pogacar con trazo impresionista en la Rue Lepic, la ciudad vivió una jornada de fiesta que confirmó que el ciclismo sigue siendo una pasión francesa.
Con apenas 26 años, Pogacar ha dejado claro que está en camino de convertirse en uno de los más grandes de todos los tiempos. Su rendimiento en este Tour, donde combinó juventud, experiencia y ambición, alimenta el sueño esloveno de ver al primer corredor de su país alcanzar los cinco Tours. El reto está claro, y el ciclista del UAE Team Emirates no parece dispuesto a esperar demasiado para alcanzarlo.