La Asociación Suiza de Fútbol (ASF) retiró su apoyo a Gianni Infantino en su carrera por continuar al frente de la FIFA, al considerar que recientes acontecimientos han generado dudas sobre la transparencia, la gobernanza y los procesos de toma de decisiones dentro del organismo.
La decisión representa un cambio de postura de la federación suiza, que en junio había respaldado la candidatura de Infantino, ciudadano suizo y actual presidente de la FIFA.
Según explicó la ASF en un comunicado difundido este jueves, una serie de hechos registrados desde entonces motivaron una «reevaluación exhaustiva» de su posición.
Entre los asuntos señalados figura el denominado «caso Balogun», ocurrido durante el Mundial de 2026, después de que el presidente de Estados Unidos admitiera haber contactado a Infantino para solicitar el retiro de una suspensión al futbolista Folarin Balogun.
La federación también cuestionó los intentos de la FIFA de ampliar la explotación comercial de los derechos de sus competiciones, una situación que ha generado tensiones con la UEFA.
Para la ASF, estos acontecimientos abren interrogantes sobre la dirección y el funcionamiento de la FIFA. La entidad sostuvo que la credibilidad, la transparencia y el respeto de los estatutos son elementos esenciales para preservar la confianza en la organización.
La federación suiza, además, recordó su particular responsabilidad como representante del país que alberga las sedes de la FIFA y la UEFA, dos organismos que mantienen diferencias por la estrategia comercial impulsada bajo la presidencia de Infantino.
Pese a retirar su respaldo, la ASF señaló que mantendrá una actitud de diálogo y buscará colaborar de manera constructiva tanto con la FIFA como con la UEFA.
Infantino, mientras tanto, continúa siendo el único candidato confirmado para las elecciones presidenciales de la FIFA correspondientes al período 2027-2031. La votación está prevista para marzo de 2027, durante el Congreso de la FIFA en Rabat, Marruecos.
En ese proceso participarán las 211 federaciones nacionales afiliadas al organismo, incluida la propia Asociación Suiza de Fútbol. Su cambio de postura añade ahora un elemento de incertidumbre al camino de Infantino hacia un nuevo mandato y coloca nuevamente bajo escrutinio la gestión y la gobernanza de la máxima institución del fútbol mundial.