Desde el arranque, los suecos marcaron el ritmo y no tardaron en reflejarlo en el marcador. Apenas al minuto 7, Yasin Ayari abrió la cuenta con un derechazo tras una serie de rebotes provocados por intentos previos de Alexander Isak y Viktor Gyökeres. Era solo el inicio de una noche inspirada.
Túnez intentó reaccionar y tuvo su momento de peligro al minuto 13 con un remate de Anis Slimane que obligó a intervenir a Kristoffer Nordfeldt. Los africanos crecieron por instantes, sobre todo tras la pausa de hidratación, pero cuando mejor se veían en el partido llegó el segundo golpe sueco.
Gyökeres habilitó a Isak, que apareció por la izquierda, se deshizo de su marca y definió con clase para el 2-0, con algo de complicidad del portero Moulhib Chamakh.
Antes del descanso, Túnez encontró aire. En el 43, Omar Rekik descontó de cabeza tras una asistencia de Hannibal Mejbri, devolviendo algo de vida a las Águilas de Cartago.
El segundo tiempo arrancó con esperanza para los africanos, pero un error en salida de Ellyes Skhiri cambió el guion por completo. Isak robó, asistió a Gyökeres y el delantero no perdonó: 3-1 al 60’ y partido prácticamente sentenciado.
El golpe fue demasiado para Túnez. Ya sin respuesta, Suecia amplió la diferencia al 84’ con un tanto de Mattias Svanberg, recién ingresado, tras otra asistencia de Isak, que siguió participando en todo el frente ofensivo.
Y la goleada se cerró con broche en el tiempo añadido: al 90+5, Yasin Ayari firmó su doblete con un potente disparo desde fuera del área para el definitivo 5-1.
Con este resultado, Suecia toma el liderato del Grupo F con tres puntos, dos más que Países Bajos y Japón, que igualaron 2-2 en el otro encuentro de la jornada. Túnez queda en el fondo de la tabla sin unidades.
La próxima fecha promete emociones fuertes: Túnez se medirá a Japón en Monterrey en un duelo histórico —el partido número 1.000 en la historia de los Mundiales—, mientras que Suecia enfrentará a Países Bajos en Houston en un choque clave por la cima del grupo.